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Cosas que no sabías que tiene el plástico

por Vivir sin plástico

No sé si eres una de esas personas a las que les gusta leer los ingredientes de los productos que compra. Nosotros sí, somos unos “lectores de etiquetas”, sin obsesiones, pero nos gusta saber lo que hay dentro de lo que adquirimos. Aún así, al comprar productos envasados (algo que por suerte no suele ocurrir) siempre hay ingredientes que nos escapan: los del propio envase.

Ya, no nos los vamos a comer pero han estado en contacto, en ocasiones por mucho tiempo, con nuestra comida o con nuestra crema corporal. Además tampoco conocemos los problemas que pueden haber causado o que pueden acabar causando. Quizá son muy dañinos para el medio ambiente o nuestra salud y ni siquiera somos conscientes de ello.

En el caso del plástico es imposible conocer los ingredientes que lleva escondidos. Existe mucho secretismo (hay muchos tipos de plástico que están protegidos con patentes), mucha desinformación y además es algo muy difícil de controlar por parte de las autoridades.

Lo que sí sabemos es que todos los plásticos están hechos de un polímero al que se le añaden una mezcla de aditivos para darle las propiedades que se necesiten para su uso, como fuerza, flexibilidad, color, ligereza, resistencia a los microbios… la obtención de plásticos útiles sólo es posible gracias a estos aditivos.

Hay miles de aditivos en el mercado. Según el informe la Nueva Economía del Plástico de la fundación Ellen MacArthur se producen anualmente más de 13 millones de toneladas de aditivos para el plástico. Si te entra curiosidad puedes ver en el Boe la ley que regula las sustancias químicas permitidas para los envases de plástico que van a estar en contacto con alimentos. Va desde la página 15 a la 68, 885 sustancias en total. Casi nada.

Hoy te vamos a hablar sobre algunos de esos ingredientes escondidos en los envases de plástico, seguro que alguno te sorprende:

  • Grasa animal. Sí, hay aditivos utilizados para el plástico que son de origen animal. Generalmente se utiliza grasa de vaca (sebo). Aunque se utiliza en más productos, su uso más habitual es como agente lubricante en las bolsas de plástico, para impedir que se peguen a las superficies metálicas durante su fabricación y también evitar que se peguen entre ellas. Hace poco salió en las noticias que los nuevos billetes de plástico del Reino Unido tenían grasa animal.
    Así que eres vegano, o vegetariano, ya tienes otro motivo para evitar el plástico. ¡Motivos no faltan!
  • Mercurio, plomo y cadmio. Son metales pesados que se utilizan para estabilizar el PVC. Éste es uno de los plásticos más problemáticos. En su producción se liberan muchos tóxicos al medio ambiente, entre ellas, las malditas dioxinas. Estas dioxinas se consideran Contaminantes Ambientales Persistentes, ya que son muy perdurables, pueden viajar largas distancias y se acumulan en el medio ambiente y en la grasa de los animales. Además tanto las dioxinas como los metales pesados son disruptores endocrinos que pueden causar problemas a nuestra salud, como indican en el informe Endocrine Disrupting Chemical del Programa de las Naciones Unidas para el medio Ambiente.
    La mayoría de los aditivos no se adhieren al PVC a nivel molecular, así que se pueden desprender en forma de gas en un proceso llamado volatilización, pudiendo migrar fácilmente a nuestra piel, a nuestros alimentos o al aire que respiramos. Por suerte cada vez hay más empresas que lo evitan. Bueno, como esto da mucho que hablar, ya le dedicaremos una entrada al PVC pero te vamos a dar un pequeño avance, es muy fácil evitarlo.Viene con el código de identificación número 3. Además le delata su olor, tiene el típico olor fuerte a plástico. Recuerda, si compras algo de plástico, por favor, que no lleve el número 3.
  • Agentes antibacterianos químicos. Como el Triclosan, para matar o inhibir el crecimiento de microorganismos, por lo general en envases alimenticios. Este aparece en la lista de Ecologistas en Acción de sustancias que alteran el sistema hormonal. Su principal problema es que resiste los procesos del tratamiento del agua, así que puede llegar a ríos y océanos y allí causar daño a animales y plantas acuáticas.
  • Antimonio.  En la fabricación del PET (como las botellas de agua, con el código identificativo número 1) se utiliza antimonio para su catalización. Tanto en el agua, como en otras bebidas envasadas en PET (sobre todo las ácidas) se puede encontrar antimonio. Es un metal tóxico que deberíamos usarlo con  mucho sentido común. Dónde acabará todo el antimonio de las botellas es algo que no sabemos. Como tampoco sabemos los efectos a largo plazo que puede causar en el medio ambiente o a nuestra salud.
  • Retardantes de llama. Uno de ellos es el mismo  antimonio. Su función es aumentar la resistencia de la combustión del plástico. Además del antimonio, otros son bromuros y cloruros orgánicos. Puede ser lógico ponerlos en algo tan inflamable como el plástico, pero también son disruptores endocrinos.
  • Compuestos perfluorados. ¿Qué? Son compuestos que se usan para que la comida no se pegue, como el teflón. También se encuentran en los envoltorios de muchos alimentos, papel de cocinar e incluso en tejidos de ropa de montaña. ¿Adivinas? Si, también son disruptores endocrinos y muy persistentes que tiende acumularse en los seres vivos.

Estos son algunos ejemplos, la lista podría continuar hasta el infinito y más allá. Casi todos tienen lo mismo en común: pueden ser dañinos tanto al medio ambiente como a nosotros.

Aunque sin querer ya lo hemos hecho un poco, hoy no queremos hablarte sobre los efectos nocivos que el plástico, sino sobre el desconocimiento que tenemos sobre este material. Según el informe que te hemos hablado antes, de la fundación Ellen MacArthur, de los 150 millones de toneladas de plástico que se calcula que hay en el océano 23 millones son aditivos. Sí, dioxinas, mercurio, plomo, cadmio, antimonio triclosan… y miles de compuestos más que no sabemos ni cómo interaccionan entre ellos, ni los efectos que pueden tener a largo plazo. Puede haber estudios de cada compuesto por separado pero, ¿qué ocurre cuando ponemos todos juntos? Nadie lo sabe. Pues eso está ocurriendo en nuestro planeta.

Además muchos de los plásticos que acaban en el mar tienen mucha facilidad para adsorber tóxicos (como pesticidas o aceites de motor), por lo que pueden acabar siendo pequeñas bombas tóxicas. Cada día el océano está más lleno de estás sustancias que muchos animales confunden con comida.

Cuando compramos productos  envasados en plástico no nos dicen lo que llevan dentro, con suerte sabemos el tipo de plástico que es, pero poco más. Son un cóctel de compuestos que desconocidos.

Así que, aunque no queremos ser repetitivos, siempre llegamos a la misma conclusión: lo mejor que puedes hacer es evitar su uso, por tu salud y por la salud de este planeta. Repite con nosotros: ¡Mejor sin plástico!

Si te ha gustado, ¡compártelo para que llegue a más gente!

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7 comentarios

Raquel de ECOinTransit 31 enero, 2017 - 22:09

Hola!
Hace años que intentó llevar una vida cada vez más sostenible y poco a poco me he ido marcando objetivos.
Este año, uno de los objetivos principales ha sido reducir muy mucho el plástico de mi vida, y gracias a blogs como el vuestro cada vez aprendo más, gracias!
Además a través de mi blog también me he propuesto compartir lo que voy aprendiendo y lo que voy poniendo en práctica, a ver si entre todo inspiramos a más personas.
Un saludo!

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Vivir sin plástico 2 febrero, 2017 - 22:14

Hola Raquel,

Qué bien que este blog te haya servido de ayuda. Es nuestro principal objetivo :)

Es genial que cada vez seamos más blogs concienciando y difundiendo un modo de vida más sostenible.

¡Un abrazo!

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IROYA 2 febrero, 2019 - 17:50

Llevo años muy concienciada con todo el mal que el ser humano está provocando al Planeta, contenido y continente ;-). La práctica, aunque no es fácil, es MUY GRATIFICANTE, si la gente supiera cuán diferente se siente y se vive prescindiendo de materiales tóxicos, eligiendo bien lo que se consume y lo que se tira, siendo y viviendo de una forma sostenible, involucrándose …si lo supiera, se apuntarían a la primera, todos!. Es la acción lo que produce resultados, con efectos personales y globales. Gracias por esa «acción», ese ejemplo que sois y la labor social que realmente hacéis. «SI LO QUE SE HACE NO ES EN PRO DEL BIEN PARA TODOS, NO ES BIEN». Un cordial saludo, sois geniales!.

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Vivir sin plástico 6 febrero, 2019 - 15:48

Mil gracias por tu comentario Iroya, nos has alegrado el día,

¡Un abrazo!

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Sanchez Ruiz 18 marzo, 2019 - 14:47

Excelente comentario iroya. :-)

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Sanchez Ruiz 18 marzo, 2019 - 14:46

Buenos días,
El plástico polietileno de baja densidad y el polietileno de alta densidad lleva mercurio o otro metal pesado?
Gracias

VALENCIA

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Vivir sin plástico 7 abril, 2019 - 12:17

¡Hola!

Creemos que no, que solamente es en el PVC.

Un saludo

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