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Cosas que no sabías que tenían plástico

por Vivir sin plástico
Cosas que no sabías que son de plástico

Cuando empezamos a evitar el plástico no éramos nada conscientes de dónde nos estábamos metiendo. Por un lado, desconocíamos lo presente que el plástico estaba en nuestras vidas y, por otro, no sabíamos lo bien camuflados que podían llegar a estar. Yo por ejemplo, Fer, a veces seguía tomando café en vasos desechables, pensando que sólo con evitar la tapa y la cucharilla (que claramente eran de plástico y solía evitar antes) se acababa el problema. Creía que el vaso era de cartón (o quizá eso quería creer). Me llevó unas pocas semanas aprender a llevar un vaso caliente sin tapa, sin derramarlo ni quemarme, y también comprender que esos vasos tenían plástico.

Como ya os hemos contado en alguna ocasión, lo mismo nos ocurrió con los Tetra Packs, pensábamos que sólo el dosificador era de plástico y el resto era de cartón y aluminio. Cuando empezamos a investigar un poco, descubrimos lo equivocados que estábamos. Cualquier vaso o recipiente de papel o cartón que mantenga un líquido tiene una capa de plástico para que impermeabilice. Lo peor es que estos objetos que llevan mezclas de materiales son muy difíciles de reciclar, más que nada por la dificultad de separar los diferentes componentes, por ejemplo en el Reino Unido sólo una taza de cada 400 se recicla. Además, por normativa, al estar en contacto con la bebida no pueden estar hechas de material reciclado, ni el papel, ni el aluminio ni el plástico. Una alegría, vaya.

Poco a poco, a base de ir investigando, hemos descubierto que hay plástico en muchos más sitios lo los que nos imaginábamos. Te vamos a contar algunos de ellos:

Bolsitas de infusiones. Malas noticias, sí, lo sabemos, a nosotros también nos encantan las infusiones y el té. El caso es que las bolsitas suelen estar hechas de materiales muy diversos, desde papel, fibra de bambú a polipropileno o nylon. Y pensarás, papel, bien, pero no porque incluso ésas suelen estar selladas con pegamentos (de plástico, claro). Y las bolsitas más modernas, esas que son como piramidales, o de maya, son directamente de nylon, lo que es todavía peor. Así que, una vez más, la mejor opción vuelve a ser comprar las hojitas de té sueltas. Además tienen mejor sabor, saben a lo que tiene que saber y no a papel, nylon o plasticorro.

Chicles. Por suerte nunca nos han gustado mucho, así que hasta hace poco nunca nos habíamos planteado de qué están hechos, pero si lo piensas la textura los delata, pueden estar hechos de gomas naturales pero la mayoría están hechos de un plásticos como el acetato polivinilico o polietileno.  Si tienes curiosidad aquí puedes comprobar los ingredientes permitidos. Nos entra una duda, ¿se podrán reciclar?

Corteza de los quesos. A poco se seas un poco observador, algunas se delatan por sí solas. Hay dos tipos de cortezas, naturales y artificiales. Estas últimas pueden llevar plástico. En El comidista nos ayudan a diferenciarlas “por el color negro o rojo, mucho brillo y aspecto plástico frente las artesanas de colores mate marrones, naranjas, blancas o amarillas, algunas con tacto de terciopelo y aromas intensos»

Recibos de la compra y de los cajeros. ¿Qué? ¡Pero si son de papel!… Qué nos vas a contar. Sí, son de papel, pero también llevan una capa de Bpa. Y lo que más nos molesta es lo difícil que resulta evitarlos, allí a donde vas te lo sueltan sin pedirlos. Las máquinas de las cajas los imprimen por defecto, no hay opción de evitarlos. La único que puedes hacer es rechazarlos.

Latas de bebida y conservas. La verdad es que es de las pocas excepciones que hacemos ocasionalmente. Cuando empezamos, dejamos de comprar latas de cerveza porque, aunque nos las vendieran sueltas, siempre vienen “de fábrica” con las anillas de plástico que unen los packs de seis. Lo que tampoco sabíamos es que, igual que los tetrapacks, el interior de las latas viene recubierto de resina epoxy. Se le pone para que el metal no altere la composición del producto y también en el caso de conservas para que alimentos ácidos (como el tomate) no oxiden el metal.

Chapas de botellas. Aunque la chapa sea metálica, en el interior tienen un trozo de plástico o goma, hace años utilizaban corcho, para que ajuste perfectamente a la botella y se desparrame el líquido. Nosotros solemos tener unas cuantas de estas en nuestros recuentos mensuales. Lo que muchas personas no saben es que el metal sí se puede reciclar.

Pasta de dientes. Ya hemos hablado en alguna ocasión de los  microbeads o microparticulas. Son un tipo de microplásticos que se utilizan como ingredientes en productos de cosmética y cuidado personal. Son plásticos de un tamaño muy pequeño, normalmente entre 0.004 mm. y 1.24 mm. que puedes encontrar en multitud de geles, cremas, limpiadores faciales, espumas de afeitar, protectores solares o pasta de dientes que hay actualmente en el mercado. Sí, has leído bien, no sólo los envases de nuestros cosméticos son de plástico, sino que también el producto en sí puede contener plástico en su composición.

Tampones. Hace unas semanas te hablábamos de las consecuencias ambientales de los tampones y compresas desechables y de la composición de tampones y compresas. Lo de las compresas desechables es obvio que contienen plástico pero la verdad es que nos sorprendió mucho que los tampones tuvieran tanto plástico (independientemente del aplicador y la bolsita): poliéster, polietileno y polipropileno. Ahí es nada.

Es un poco frustrante descubrir la cantidad de sitios donde se esconde el plástico y sobre todo que a nadie parezca extrañarle. Nos lavamos y exfoliamos con ellos ¡y muchas veces incluso comemos! Estamos seguros de que habrá muchas cosas más (te iremos contando a medida que vayamos descubriendo) pero éstas son las que más nos han llamado la atención por ahora. ¿Las conocías? ¿Hay alguna que hayas descubierto que tenía plástico y no la hemos añadido? ¡Cuéntanos!

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7 comentarios

Alba 29 noviembre, 2016 - 15:49

A mí lo que más me sorprendió cuando lo descubrí, fueron los chicles. Y me siento un poco culpable en ese aspecto porque me encantan. Aunque tengo que decir, que en el primer momento en que lo supe, tuve clarísimo que no iba a comprar más.

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Vivir sin plástico 4 diciembre, 2016 - 20:56

¡Hola Alba!

La verdad es que el hecho de que estemos masticando plástico como su nada sorprende a cualquiera. Alguna vez hemos visto en alguna tienda algunos que decían que eran de gomas naturales pero como no somos mucho de chicles tampoco hemos investigado mucho los ingredientes.

¡Un abrazo!

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Ante las fiestas patronales del consumismo - Asociación Biotropía 4 diciembre, 2016 - 22:54

[…] Curiosa resulta la crónica La huella del fuego (rtve.es), que afirma que “los incendios forestales no son siempre un desastre ecológico”, y la entrada del blog vivirsinplastico.com “Cosas que no sabías que tenían plástico”. […]

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Elia 25 diciembre, 2016 - 13:06

Lo de los recibos no lo sabía. Supongo que las entradas de cine y eso también tendrán plástico. Y para colmo, con el tiempo se borra lo que tenían escrito!!

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Vivir sin plástico 28 diciembre, 2016 - 22:30

Hola Elia,

Efectivamente, las entradas nuevas de cine también lo llevan, todos los tikets que brillen un poquito y al pasarles la uña o algo puntiagudo se marquen.

Es una pena que se borren, yo solía guardar las entradas de cine que me gustaban hasta que me di cuenta de que después de un tiempo eran irreconocibles :/

¡Un abrazo!

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Moisés 15 enero, 2017 - 17:52

Siempre he sentido que en esta sociedad abusaba mucho de los plásticos, ahora tras ver el documental océanos de plástico hace un par de fotos
dias, veo que es mucho peor aún de lo q pensaba.
Ya hemos empezado algunos cambios, creo que sin apenas esfuerzo, se puede reducir a la mitad, el plástico generado. Pero es algo que acabamos de empezar.
Pienso que tan importante es dar el cambio, como difundir al máximo en las redes seguro que ésto parará algún día, la cuestión es cómo quedará todo cuando pare la música.Felicidades por el blog.
Ánimo!

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Vivir sin plástico 19 enero, 2017 - 21:40

Muchas gracias por tus palabras de ánimo, Moisés, y enhorabuena por haber dado los primeros pasos para reducir tu consumo de plástico.

Como bien dices, reducir la mayoría del plástico que generamos es muy fácil. Hay gente que se atora pensando que no puede deshacerse de todo lo envasado en plástico, y por consiguiente, que no merece la pena intentarlo. Pero cualquier reducción es buena, sobre todo teniendo en cuenta las cantidades tan desorbitadas de plástico que utilizamos en nuestro día a día.

Esperamos que en un futuro e plástico de usar y tirar sea cosa del pasado pero por ahora nos resulta difícil visualizar ese momento.

Muchas gracias por pasarte.

¡Un saludo!

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