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El impacto del transporte marítimo

por Fer Gómez
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Cuando hace unos días el buque mercante Ever Given bloqueó el Canal de Suez, los medios hablaron la importancia del canal para la economía mundial, el desastre económico, el posible desabastecimiento de ciertos productos, pero nadie se planteó si tiene algún sentido nuestro sistema económico.

Pensamos que la globalización se debe a que los salarios de los trabajadores son más económicos que en otras partes del mundo, como el sudeste asiático, pero esto no sería posible sin un transporte barato. Como mencionan en el documental Freightened, hace cientos de años que los trabajadores de Asia cobran menos que, por ejemplo, los de Europa. Aún así no había tantas importaciones como hoy en día.

90% de todo

Según la periodista  Rose George,  autora del libro 90% de todo, el transporte de mercancías ha sido tan revolucionario como Internet, pero es prácticamente invisible. “En las economías postindustriales ya no producimos, pero compramos, por lo que debemos enviar. Sin envío no habría ropa, alimentos, papel, o combustible. Sin envío, el mundo que conocemos no funcionaría”.

Rose viajó en un buque carguero de Rotterdam a Singapur, travesía que duró cinco semanas, para documentarse para su libro.  El título de éste se debe a que el 90% de todo lo que se produce o se extrae en el planeta se transporta por mar. Puedes comprar un ordenador que se ha fabricado en Taiwan, pero antes todas las materias primas que se necesitan para fabricarlo también han viajado por barco desde diferentes partes del mundo.

Lo primero que le sorprendió a Rose fue que solo hubiera 21 trabajadores en un buque con 7.000 contenedores. Esto hace que sus jornadas laborales sean larguísimas.

Además, el 98% de todos los trabajadores de buques mercantes son hombres y un tercio son de Filipinas.

Impacto económico y social

El 70% de todos los buques tienen banderas de conveniencia. Esto significa que se registran en países como en Panamá, Liberia, Las isla Marshall o Mongolia, ya que en alta mar los buques están sujetos a las leyes del país de su bandera. Esto les ayuda a pagar menos impuestos, salarios mínimos menores e incluso a realizar menos revisiones y ser más permisivos con el mantenimiento.

Se pueden registrar en cualquier país, aunque no tenga costa, como Mongolia y Bolivia. En caso extremos se puede reducir un 75% los costes. 

Impacto ambiental

Aunque es el medio de transporte más eficiente en términos de emisiones de carbono por tonelada y milla, sigue siendo muy nocivo para el medioambiente. Para reducir costes utilizan combustibles muy baratos, los que se conocen como combustibles residuales, que son muy contaminantes. También con las desgasificaciones de los buques, cuando se limpia el motor o la bodega, vierten un cóctel de productos muy tóxicos al mar.

En el documental Freightened explican que, si no están completamente cargados, los barcos llenan sus depósitos con gran cantidad de agua como lastre, para asegurar la estabilidad. Cuando no se necesita ese lastre se libera el agua, normalmente a miles de kilómetros, lo que lleva a especies a convertirse en invasoras en su nuevo medioambiente.

Otro problema es el ruido de los motores. Hay estudios que indican que los sonidos del transporte son dañinos para muchos animales acuáticos, ya que les crea mucho estrés e incluso pueden tener problemas para comunicarse y para orientarse.

Cada año 11 billones de toneladas de mercancías se transportan en barco, lo que equivale a 1,5 toneladas por cada habitante del planeta. Si quitamos a toda la población que apenas consume nos corresponde bastante más.

Ha llegado un punto en el que se transporta todo, desde Irlanda envían plásticos a incinerar a Estados Unidos, mientras Estados Unidos manda sus propios plásticos a otros continentes. ¿Qué sentido tiene todo esto?

Lo mires como lo mires, ninguno. Debemos apoyar más la economía local, productores artesanos, productos locales y de temporada, consumir lo que necesitemos y reparar lo que podamos. Va a ser imposible acabar con este monstruo del transporte marítimo, pero por lo menos no le alimentaremos.

Transporte de animales vivos

Hace unas semanas leí que otro buque, el Elbeik, llevaba meses por el Mediterráneo con 1800 terneros vivos a la espera de que algún puerto les permitiera desembarcar y esto me removió mucho. ¿Se transportan animales vivos en barcos? Debe de ser un caso aislado, pensé yo en mi ignorancia.

Cuando el buque mercante Ever Given bloqueó el Canal de Suez, se quedaron atascados veinte barcos que transportan animales vivos. Entonces me di cuenta que el transporte marítimo de animales es algo de lo más habitual. ¿Cómo es posible? Me cuesta comprender que ciertos productos vengan desde otro continente, pero tratándose de otros seres vivos no es que no lo entienda, es que me duele. En la economía actual, todo está permitido mientras siga creciendo, la empatía hacia otros animales o el planeta no entran en juego.

Por suerte, en el parlamento europeo hay personas luchando porque se prohíba algo tan básico como la exportación de animales vivos fuera de la UE. Esperemos que lo consigan pronto. Queremos acabar con este párrafo de Ruth Toledano que refleja perfectamente esta situación.

[El Ever Give] Cargado de contenedores, ha causado mucho más revuelo mediático que el otro, cargado de vidas, porque el Ever Give tapona las rutas del comercio, de los ingresos económicos, de las divisas extranjeras, mientras que el Elbeik solo obstruye los canales de la bondad, de la empatía, de la compasión, de la justicia. Esos dos buques son hoy un fiel retrato de lo que somos.


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2 comentarios

Liana salcedo yepez 30 marzo, 2021 - 13:58

Ojala q esos filipinos dejen de tirar porquerias toxicas al mar y ademas se deje de transportar animales vivos ay q cuidar nuestros mares nuestros animales la gente debe hacer conciencia q barbaridad DIOS

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Vivir sin plástico 11 abril, 2021 - 19:20

¡Hola Liana!

Ojalá. Cada vez se está metiendo más presión a nivel político para que no se transporten animales vivos, esperemos que no tarden mucho en conseguirlo. Y las aguas internacionales son tierra de nadie, parece que es muy complicado controlar un territorio que no pertenece a «nadie». Esperemos que algún día se consiga y les demos a los mares el respiro que tanto necesitan.

Un abrazo

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