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Entrevistamos a Kathryn de Going Zero Waste

por Vivir sin plástico
Entrevista a Kathryn del blog Going Zero Waste

Entrevista a Kathryn del blog Going Zero WasteZero waste, o residuo cero, es un movimiento que poco a poco va ganando más adeptos y es hacia donde nos gustaría que nos llevasen nuestros pasos. En países como Estados Unidos y Australia cada vez tienen más fuerza. En pocas palabras, consiste en reducir los desechos al máximo, intentando no generar nada de basura. Sí, nada. Lauren Singer y Bea Johnson son las más conocidas, pero dentro de este mundo hay muchas más personas que siguen este estilo de vida y que apenas generan residuos en su vida diaria. Si todos hiciéramos lo mismo… ¿te imaginas una ciudad sin papeleras, ni contenedores, ni basura por la calle?

Kathryn está detrás de la web Going zero waste donde nos cuenta su propia experiencia y donde además se pueden encontrar consejos, recetas y, sobre todo, ¡mucha positividad! Nos encanta su blog por eso, por la alegría que transmite. Al hacer divertido y tan fácil el camino hacia una vida sin residuos te entran ganas de probar. Siempre se está poniendo pequeños retos para ir avanzando y la verdad es que lo consigue. Hace poco publicó una entrada sobre la basura que había generado en un año, que cabía en un pequeño frasco que, aunque ella diga que no, está medio vacío.

¿Puedes contarnos un poco sobre ti y sobre cómo empezaste a vivir sin residuos?

Todo empezó cuando estaba en la universidad. Empecé a sentir un dolor insoportable en pecho izquierdo, no podía llevar sujetador y me era muy difícil levantar los brazos. Después de ir al médico, encontraron un crecimiento tumoral anormal. Por suerte los tumores fueron benignos, pero eso no paró el dolor.

Toda esta experiencia me hizo cuestionarme qué ponía en mi cuerpo. Así que empecé a cambiar a productos naturales. Comencé a cocinar todo desde cero y aprendí a comer alimentos completos y sin procesar. Empecé a hacer mis propios productos de limpieza. Y cuando comencé a hacer mis propios productos cosméticos, pasó algo muy curioso. Cuando cambie el desodorante por uno natural, mi dolor desapareció.

Cuando recientemente me mudé a California me quedé desolada al ver tanto plástico en el océano. Así que después de aprender sobre la contaminación plástica y los efectos que puede tener en nuestra salud, decidí que lo mejor era mantenerlos fuera de mi casa. En esa época ya generaba muy poca basura, así que me pareció que era la hora de deshacerme del cubo de la basura.

¿Ha sido este proceso difícil? ¿Cuáles han sido los cambios más difíciles que has tenido que realizar?

No, no ha sido para nada difícil. La transición ha sido muy natural. Fue impulsada por razones personales de salud y por restricciones económicas. Es mucho más barato cocinar con los ingredientes básicos. Echo de menos los smore’s (es un postre tradicional con un malvavisco tostado y una capa de chocolate entre dos trozos de galleta Graham), pero no tengo suficiente tiempo para hacer galletas Graham ni el malvavisco. Creo plenamente en que los cambios deben realizarse despacio y que tienen que ser lógicos. Hacer un producto que va a durar una semana no es muy razonable para mí, tiene que durar por lo menos tres meses para que lo haga.

Entrevista a Kathryn del blog Going Zero Waste

Toda la basura que ha generado durante un año

¿Y los cambios más fáciles y menos complicados?

Los cambios más fáciles son lo que escuchas todos los días, las botellas de agua, bolsas reutilizables, pañuelos de tela, los cambios clásicos. Mis cambios favoritos son la copa menstrual y bidé adosado. Una vez que pruebas el bidé, ya no hay vuelta atrás.

¿Hay algún producto que te encantaría  comprar pero no compras por el embalaje, algo que eches de menos?

S’mores. Los echo de menos. Siempre que voy a comer fuera a un restaurante si tienen s’mores ya sabes lo que voy a pedir. Por suerte los puedo conseguir cerca de casa. Y, para empezar, no debería comer tantos. Así que es bueno que sólo los coma en ocasiones especiales, como un lujo cuando salgo a comer fuera. (Puede que haya bajado una talla de pantalones desde que me convertí en zero waste)

Toda la basura que has generado en un año cabe en un frasco pequeño. Y además ese frasco está todavía medio vacío. ¡Es increíble!. Cuando empezaste hace un año, ¿pensaste que iba a ser posible generar tan poca basura?

Nop, está bastante lleno. Pero ¡muchas gracias!. Totalmente. Estaba completamente segura de que iba a ser posible si me aferraba a mi plan. Piensa que me llevó seis años llegar al punto donde estoy ahora. No decidí hace seis años llegar al residuo cero, pero sí que todo lo que hacía me ponía un paso más cerca. Rechazar es el primer paso. Sólo tuve que aprender a decir no.

Sabemos que piensas que reciclar no es la solución. ¿Reciclaste mucho durante ese año?

Reciclamos como cuatro cubos. Un par de botellas de vino, las bolsas de la comida del perro, algún correo basura que nos colaron, botellas de aliño de ensalada; tendrías que quitarme la botella de salsa de Búfalo a palanca de mis manos frías y muertas. Podría aprender a hacerla, pero la tendría que hacer todas las semanas y no lo encuentro muy práctico. Como gasto una botella cada dos meses no creo que merezca la pena hacerla. Evito el plástico a toda costa, incluso el “recicable”. Intento ajustarme a cosas que son 100% reciclables, como el vidrio.

Pareces una persona muy feliz y positiva. ¿Cómo te mantienes motivada? ¿Nunca has tenido un día en donde has pensado tomar un descanso y salir a comprar compulsivamente?

Soy una persona increíblemente positiva. Soy muy feliz porque creo de verdad que podemos cambiar el mundo. Soy actriz, lo que significa que tengo la piel bastante curtida. A los actores nos dicen 30 veces no antes de un sí. Por lo que estoy acostumbrada a mucha negatividad. Te comería por dentro si no la dejas marchar. Así que tienes que mirar la cara positiva. Porque siempre hay un lado positivo, ¿verdad?

En la universidad tenía una gran adicción a las compras. Tenía más de 200 prendas. En realidad tenía casi una colección de ropa. Si tenías un evento al que ir podías venir a verme a mi casa y llevarte prestado un vestido. Cuando eres actor todo te tiene caber en una maleta, porque estás viajando constantemente. Además, los actores no son conocidos por ganar mucho dinero. Era pobre y no tenía espacio para guardar las cosas. Así que dejé de comprar y he estado reduciendo desde entonces. Ahora tengo en mi armario 18 prendas de ropa. Ni siquiera mi madre me reconoce, jeje. Pero es un buen experimento. Me gusta demasiado la moda como para quedarme con 18 prendas, pero seguramente no acabaré con más de 50 en mi armario.

Entrevista a Kathryn del blog Going Zero Waste

Ingredientes de su receta de desodorante

¿Qué consejos puedes dar a las personas que se están planteando llevar una vida sin residuos, residuo cero?

Pasitos cortos. Usa una botella de agua reutilizable, lleva tus propias bolsas, empieza a compostar… No es física cuántica. Solamente unos segundos de reflexión pueden prevenir que generes muchiiiiiiísima basura. ¡Puedes hacerlo! De verdad. Yo te estaré animando con mucha fuerza.

¿Nos puedes decir algo muy simple que cualquier persona pueda empezar hacer para reducir su impacto en el planeta?

B-o-t-e-ll-a-d-e- a-g-u-a. No salgas de casa sin una. Yo he empezado a beber casi un galón (3,7 litros) de agua al día y mi piel nunca ha estado mejor.

Aunque parezca mentira, a veces parece mucho más fácil vivir sin residuos en Nueva York que en ciudades más pequeñas. Sabemos que donde vives no tienes una tienda a granel cerca. ¿Cómo organizas tus compras?

Si, tengo un par de ellas a 20-30 minutos. Sólo necesito ir una vez al mes, y tengo amigos que viven por allí y que suelo visitar cada dos semanas. Siempre planeo hacer mis compras cuando estoy en la zona. No me ha supuesto ningún problema.

Te preocupan mucho los químicos en los productos de limpieza y de cosmética. Tienes muchas recetas caseras en tu blog. ¿Cuales son tus dos favoritas?

Desodorante. Me encanta. Y probablemente mi receta de champú en seco. Voy a ser sincera con vosotros, odio lavarme el pelo. Lo odio. Así que todo lo que pueda hacer para estar un día más sin lavarme el pelo es como un bono extra.

En una frase, ¿qué significa para tí residuo cero?

Vivir la vida con intención.

Y por último, nos puedes recomendar un libro, un documental y un blog.

Ninguno de estos tiene mucha relación con el tema, sencillamente me gustan, y además cambiaron mi vida.

Libro: The Irresistible Revolution

Documental: Fed Up

Blog: Local Milk

 

Y te dejamos con unas frases de su blog, para que te animes a seguir sus pasos ;)

“Hoy no es sólo otro día más. Hoy es el día de dejar de hablar y empezar a hacer. Quiero que prometas usar productos reutilizables en vez de desechables. Y, si te sientes con valor, intenta pasar 2, 3 o 30 días sin generar residuos. Si el residuo cero te parece muy extremo, intenta acercarte a él. Usa el hashtag #goingzerowaste en instagram así podré seguir tu progreso y animarte. Juntos nos podemos ayudar. Juntos podemos marcar la diferencia».

¿Te animas?

Si es así, también añade también el hashtag #vivirsinplástico y nosotros también te estaremos animando ;) ¡Juntos podemos!

¡Muchas gracias Kathryn!

Puedes leer la entrevista original en inglés aquí.

Si te ha gustado, ¡compártelo para que llegue a más gente!

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3 comentarios

Irene_Recolectora 21 marzo, 2016 - 18:10

¡Hola!
Me ha encantado conocer más a Kathryn :) Muchas gracias por hacerle esta entrevista.
Es verdad que desprende una alegría enorme de hacer lo que hace y eso inspira mucho.
Lo que más me ha gustado es que apuesta al 100% por esos cambios que parecen súper pequeños pero que, a la larga, son muchos kilos de basura.
En fin, que ha sido un placer leer este artículo.
Un abrazo,

Contestar
Vivir sin plástico 21 marzo, 2016 - 20:39

Hola Irene,

¡Qué bien que te haya gustado! En parte nos hemos enganchado a su blog por la alegría y el sentido del humor que tiene :) Hace fácil lo que puede parecer difícil

Cada paso cuenta, poquito a poco se anda el camino.

¡Un abrazo!

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¿Dónde está el límite? - Vivir sin plástico 27 marzo, 2016 - 22:34

[…] consumo, así que lo hemos dejado como un producto “de lujo” que sólo comemos fuera de casa (como la semana pasada Kathryn nos contaba que hacía con los s’more). El caso es que si vamos a un bar y nos ponen una tapa de queso nos la zampamos con mucho gusto y […]

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