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Micropartículas, la amenaza invisible

por Vivir sin plástico

No sabemos si has oído hablar de los microbeads, microparticulas o microperlas. En los últimos meses han aparecido mucho en los medios porque han sido prohibidos en Estados Unidos. Pero… ¿por qué tanto revuelo?

Los microbeads, microparticulas o microperlas son un tipo de microplásticos que se utilizan como ingredientes principalmente en cosmética y en productos de cuidado personal. Son plásticos de un tamaño muy pequeño, normalmente entre 0.004 mm y 1.24 mm, que puedes encontrar en multitud de geles, cremas, limpiadores faciales, espumas de afeitar, protectores solares o pasta de dientes que hay actualmente en el mercado. Sí, has leído bien, no sólo los envases de nuestros cosméticos son de plástico, sino que también el producto en sí puede contener plástico en su composición.

Y si a ti nadie te ha preguntado si te puede parecer un asqueroso poner plástico en tu boca para lavarte tus dientes, tampoco se lo han preguntado al medio ambiente. Y, como casi siempre, él es que se lleva la peor parte.

La mayoría de estos productos están pensados para usarlos en el cuarto de baño o en la ducha, para que después de su uso se vayan directamente por el desagüe y de ahí pasen al sistema de alcantarillado. El principal problema es que estas partículas son tan pequeñas que se escapan de los sistemas de filtración de las aguas residuales, por lo que acaban llegando libremente a los ríos, lagos, mares y océanos.

Entonces, ¿la industria cosmética usa intencionadamente plásticos a sabiendas de que van a ser desechados por el lavabo, que se van a escapar de los sistemas de filtración y que van a acabar en el medio ambiente, sin que exista la mas remota posibilidad de recuperar o reciclar estos plásticos? Pues sí. No es que exista una deficiencia en el sistema de recogida de desechos, o en el sistema de filtración y acaben en el medio ambiente por error. No, en este caso cuando se formula el producto ya se sabe a ciencia cierta lo que va a pasar.

Bueno, pero… ¿son ingredientes esenciales? No, la mayoría pueden ser sustituidos fácilmente por alternativas naturales, como minerales, sales o semillas.

¿Por qué se utilizan entonces? Por ser la alternativa más barata, simplemente por eso. Estamos en la era del plástico y en un sistema económico cuya prioridad es la obtención de los máximos beneficios. No hay nada más que razonar.

micrLos microbeads son esféricos, de multiples colores y prácticamente indestructibles. Están presentes en productos en diferentes porcentajes, desde menos de un 1% a más de 90% en muchos casos. Según el informe Plastic in Cosmetic del Programa de las Naciones Unidas para el medio Ambiente (una asociación que adoramos por la cantidad informes sobre plástico que tienen), un gel de ducha exfoliante puede contener tanto plástico en su formulación como el que se usa en el envase. La verdad es que cuesta hasta creerlo, pero no lo decimos nosotros, lo dice una institución de las Naciones Unidas, ahí es nada.

Por si esto fuera poco, los microbeads son como esponjas, tienen mucha facilidad para absorber tóxicos (como pesticidas o aceites de motor), por lo que pueden acabar siendo una mezcla de multitud de contaminantes, y nunca se sabe a cienca cierta los efectos que pueden tener las combinaciones de estas sustancias. Según The Story of Stuff un sólo microbead puede ser un millón de veces más tóxico que el agua que le rodea.

La acumulación de estas micropartículas es especialmente preocupante porque llegan directamente al los sistemas fluviales y pueden ser ingeridos por una mayor variedad de organismos que los plásticos más grandes, entrando muy fácilmente en la cadena alimenticia. El placton, los peces y otros animales marinos acaban ingiriendo estas particulas porque las confunden con comida. Los peces grandes se comen a los pequeños y así van pasando estas particulas de unos a otros. Y no sólo las ingieren, sino que al ser tan pequeñas también pueden pasar a través de las branquias. Pueden causar alteraciones hormonales a los peces y afectar a su fertilidad. Esto también nos afecta directamente porque, si comes pescado, muchas de estas micropartículas pueden acabar en tu plato. En este caso, como dice el dicho, «al que escupe para arriba le cae la saliva encima».

Todo esto no es cuestión de un grupo de «ecologistas radicales» alarmados por el tema. En Estados Unidos, Illinois fue el primer estado en prohibirlos, después fue California y, como hemos comentado arriba, recientemente el país entero ha aprobado una ley para prohibirlos. A partir de 2017 no se podrán producir, y en 2019 no se podrán vender productos con microbeads. En Europa, aunque no hay todavía legislación, Cosmetic Europe recomendaba a todos sus miembros eliminar para 2020 el uso de micropartículas, usadas en limpiadores y exfoliantes que no son biodegradables en el medio marino.

Aunque parezcan buenas noticias, en Estados Unidos esta legislación sólo afecta a los productos que desechan por el desagüe, no afecta a productos como el maquillaje o los protectores solares. Es un pena, pero al mismo tiempo es el principio es una nueva legislación.

Pero bueno, estamos avanzando, el año pasado el Fiscal General del Estado de Nueva York, Eric Schneiderman, publicó el informe Unseen threat, amenaza invisible (sí, le hemos copiado el título) sobre los efectos que estaban teniendo los microbeads en el estado. En él cuentan que en 2012 un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Nueva York y del instituto 5 Gyres estuvieron buscando muestras de microplásticos en los grandes lagos de Norte América para intentar analizar más en profundidad la contaminación y llegaron a la conclusión que éstos tienen una de las concentraciones más altas de microplásticos encontradas en el medio ambiente, y que los que predominaban eran los microbeads (el 58% de todos los microplásticos menores de 1 milímetros eran esféricos).

Según este informe solamente en el estado de Nueva York, con 19,65 millones de habitantes, desechan 19 toneladas de microbeads en las aguas cada año. En Europa, según otro estudio de Cosmetics Europe, en 2012, 4360 toneladas de microbeads se usaron en todos las paises de la Unión Europea, más Noruega y Suecia. Si pensamos lo que pesa cada pequeña microparticula… nos resulta imposible hacer un cálculo. Solamente en un bote de crema solar se pueden encontrar 100.000.000.000.000 micropartículas, y porque sean diminutas no significan que no existan, ni que no sean dañinas.

Es increible que esto pueda estar pasando y que la mayoría de los consumidores lo desconozca. Es cierto que leer la lista de ingredientes de un bote de gel no es un hecho común, más que nada porque te encuentras un montón de palabrejas difíciles de pronunciar y que no te dan pistas de lo que son ni del daño que pueden llegar producir, pero hay que intentarlo. Así que te vamos a dar unos consejos muy básicos sobre como evitarlos.

¿Cómo evitar las micropartículas?

 

1. Comprueba los ingredientes de los productos que compras

Es muy simple, si quieres evitar las micropartículas huye de estos ingredientes:

Polietileno (polyethylene)

Polipropileno (polypropylene),

Tereftalato de polietileno (polyethylene terephthalate),

Polimetacrilato de metilo (polymethyl methacrylate)

¿Difícil de recordar? No te preocupes que todavía se puede simplificar. Repite con nosotros: «polietileno y polipropileno», otra vez: «polietileno y polipropileno», que no se te olvide. Son con diferencia los más comunes.

¿Te cuesta todavía recordar estas dos palabras? No hay problema. Te puedes descargar una app con la que escaneando el código de barras del producto ya te indica si hay presencia de micropartículas (como ya no usamos este tipo de productos, no la hemos probado, pero si te animas a descargártesla, por favor dinos que tal funciona ;)

2. Utiliza cosmética natural

Por suerte no son un ingrediente esencial y pueden ser sustituidos por alternativas naturales. Hay muchas marcas en el mercado que además de evitar estos ingredientes no experimentan con animales y son respetuosos con el medio ambiente. Antes de comprar nada piensa un poco en que empresas quieres dejar tu dinero. Es muy triste pensar en que con nuestras compras estamos ayudando a destruir nuestro planeta.

3. Haz tus propios cosméticos

A nosotros nos parece la mejor opción. Así sabes con exactitud lo que estás poniendo en tu cuerpo y el medio ambiente. Internet esta lleno de recetas y de ejemplos. Sólo es cuestión de navegar un poco y encuentras fórmulas muy sencillas y funcionales. En Organicus puedes encontrar muchas alternativas naturales, quién necesita exoliantes plásticos cuando los puedes hacerlos tu mismo. Y si todavía te parece muy complicado puedes utilizar un cepillo de cerdas naturales, o sencillamente sal gorda o bicarbonato. En cualquier cosita es cariño también hay muchas recetas naturales, además hace poco nos contaba su rutina de cuidado facíal natural.

Bueno, no se para que nos hemos enrollado tanto cuando en Story of stuff lo explican tan, tan bien :)

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11 comentarios

Amaranta 10 marzo, 2016 - 18:11

Gracias! Acabo de identificar 3 botes en mi cuarto de baño que contienen «microgánulos», «agentes exfoliantes» o «microesferas de peeling» que vienen a ser polietileno (polyethylene). En realidad llevan años ahí porque los usamos muy poco, así que no se acaban nunca, pero ya no los quiero usar y que se vayan por el desagüe, ¿cuál podría ser la mejor opción para deshacerme de ellos? ¿Tirar el contenido a la basura normal y reutilizar o reciclar los envases? ¿Mejor tirarlos en su envase para que no se desparramen por ahí las dichosas microbeads? ¿ideas?

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Vivir sin plástico 13 marzo, 2016 - 10:17

¡Hola Amaranta!

Muchas gracias por plantearnos esta pregunta, lo teníamos que haber incluido en la entrada (y lo incluiremos ;) Para deshacerte de las micropartículas, cualquier opción es mejor a tirarlas por el desagüe, pero si podemos reciclar los envases mejor. La mejor opción (aunque no la ideal) es el utilizar un filtro de café. Puedes vaciar el producto en un frasco (si no es muy líquido puedes añadirle agua), lo tapas utilizando el filtro y le das la vuelta para colarlo. Las micropartículas se quedarían en el filtro y el resto podría irse por el desagüe. Tiras las micropartículas a la basura para que acaben en el vertedero.

Si no tuvieras filtro de café piensa en alguna otra cosa que pudiera servir de filtro, quizá algún trapo viejo.

Algunas organizaciones aconsejan devolver el producto al fabricante (tienen hasta una carta ejemplo), pero aparte de suponer un coste económico tampoco vas a saber lo que el fabricante va a hacer con ellos. Otra organización norteamericana 5Gyres también los recoge para usarlos con fines educativos. Pero tampoco no nos parece muy lógico enviar los productos hasta allí.

En fin, si piensas que es muy complicado cualquier cosa antes de que acaben en el agua. Muchas gracias por hacernos pensar sobre esto.

¡Un abrazo!

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Patricia 12 marzo, 2016 - 0:47

Hola!! La verdad que da miedo pensar sobre ello.. yo soy bióloga marina, y de echo estoy empezando el doctorado sobre microplásticos y es alarmante!!
Pero no todo son malas noticias. Aunque a nivel político y de legislación sí que es cierto que Europa va muy a la cola, la verdad es que en investigación no está tan mal, de echo, en Mayo se realizará un congreso internacional en Lanzarote centrado en esta problemática, dirigido a todos los investigadores, para buscar métodos y estrategias comunes (micro2016).
Un saludo, y enhorabuena por el blog!

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Vivir sin plástico 13 marzo, 2016 - 11:25

Hola Patricia,

A nosotros no nos gusta ser alarmistas pero sí, cuanto más te informas sobre los microplásticos más miedo dan. Lo bueno es que cada vez somos más personas concienciadas sobre ello y cada vez hay más organizaciones investigando y divulgando este tema. Esto es lo que creemos que es lo más importante, la educación. Debería de haber campañas a nivel estatal (e incluso mundial) para sensibilizar a la población. Hay muchísimas personas que desconocen este problema. Como dice Sylvia Earle, «puede que conozcas el problema y no importe, pero no puede importarte si no conoces el problema».

Acabamos de entrar en la página del congreso micro 2016 y nos parece muy interesante. No sabemos si vas a ir, pero si es así nos encantaría que nos contases tus impresiones ;)

Y mucha suerte con el doctorado, nos encantaría que nos contases tus descubrimientos y conclusiones.

¡Un abrazo!

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Patricia 13 marzo, 2016 - 20:30

Sí, en cuanto a organizaciones, aquí en Canarias, Aguita con el plástico está realizando una labor impresionante en Lanzarote, y poco a poco parece que se va creando conciencia.
Sí, en mayo allí estaré en Micro 2016, con un poco de suerte presentando los resultados de mi trabajo de fin de master y los primeros del doctorado,así que estaré encantada de contaros las impresiones de esa reunión ;D
Un saludo!

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Vivir sin plástico 14 marzo, 2016 - 19:54

¡Qué bien Patricia! Entonces contactaremos contigo sin falta para que nos cuentes ;)

¡Un abrazo!

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Snorkel responsable: no metas "la aleta" 12 abril, 2016 - 16:16

[…] unas partículas de menos de un milímetro que, como nos cuentan en este artículo de Vivir sin plástico: “el plancton, los peces y otros animales marinos acaban ingiriendo porque las confunden con […]

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Mariana Hernandez L. 13 abril, 2016 - 10:47

Muchas gracias por la información tan detallada. La verdad es que hace años que me volví enemiga del plástico aunque aún me queda un largo camino por recorrer. Lo de las microparticulas es aterrador sobretodo pensando en la vida marina, he visto videos de cómo abren pescados y le sacan pedacitos de plásticos, y aún en otros cuando parecen limpios, al ponerlos bajo el microscopio, se ven las microparticulas.

Yo quiero pensar que aún no todo está perdido, que la gente está reaccionando y actuando y que si lo hacemos de la forma correcta aún es tiempo de enmendar.Lo que sí no me imaginaba es que esto se pudiera conseguir también en los productos de cuidado personal, menos mal que en casa nosotros hacemos nuestros propios cosméticos.

Gracias de nuevo por la información, saludos :)

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Vivir sin plástico 13 abril, 2016 - 21:24

Hola Mariana,

La verdad es que el tema de las micropartículas es terrible porque la única solución posible es no utilizarlas pero mucha gente no sabe que existen o que no sabe son peligrosas. Hacer nuestros propios cosméticos es siempre la mejor solución, no sólo para el medio ambiente, si no para nuestra propia salud ;)

Tampoco creemos que todo esté perdido, lo que si creemos es que tenemos mucho por mejorar.

Nos alegra que te haya gustado ¡un abrazo!

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MARIA 12 septiembre, 2017 - 23:47

Hola Amigos,

Totalmente de acuerdo con lo ue decís pero ahora parece ue estos plásticos están también en el agua, el pescado etc.

http://www.ecoticias.com/residuos-reciclaje/140589/Los-plasticos-podrian-ser-la-perdicion-de-la-humanidad

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Vivir sin plástico 17 septiembre, 2017 - 9:59

¡Hola María!

Cada vez hay estudios sobre esto. Hace unos días publicaron uno en el que analizaban distintas aguas potables de los 5 continentes y encontraron microplásticos en el 83% de las aguas analizadas.
https://orbmedia.org/stories/El_pl%C3%A1stico/multimedia
Y otro que ha encontrado también microplásticos en la sal en Europa, Estados Unidos y China.
https://www.theguardian.com/environment/2017/sep/08/sea-salt-around-world-contaminated-by-plastic-studies

Se nos está yendo de las manos

¡Saludos!

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