Hace casi 10 años que hablamos de los vasos de papel, esos vasos desechables que parecen estar hechos únicamente de cartón, pero que suelen llevar un recubrimiento interior de plástico para evitar que el líquido atraviese el papel.
Por aquel entonces apenas se conocía que estos vasos suelen llevar una capa de plástico y qué esto dificulta mucho su reciclaje.
Y tampoco se hablaba tanto de microplásticos como actualmente, en realidad ni nos planteamos si estos vasos podrían estar soltando microplásticos a la bebida.
Un estudio reciente de la Universidad de Queensland, publicado en ACS Food Science & Technology, ha analizado la liberación de microplásticos y nanoplásticos desde los vasos de papel de un solo uso para café.
Han analizado vasos de papel revestidos con dos tipos de plástico:
- PE (polietileno), de origen fósil.
- PLA (ácido poliláctico), presentado como una alternativa biodegradable..

Los vasos liberan partículas plásticas
Los investigadores expusieron los vasos a agua caliente y analizaron las partículas que podían liberarse del revestimiento.
En ambos tipos de vasos encontraron partículas plásticas, pero lo curioso es que los vasos revestidos con PLA liberaron aproximadamente 12 veces más masa de partículas que los de PE.
En los vasos con PLA, contaron alrededor de 4,3 millones de partículas por cada mililitro de agua. En los vasos con PE, unas 2,7 millones por mililitro.
Para hacernos una idea, si llevamos esas cifras a una taza de 200 ml, estaríamos hablando de cientos de millones de partículas.
Son partículas muy pequeñas
Estos números son muy elevados, pero las nanopartículas estudiadas son del orden de 1.000 veces más finas que un cabello humano.
Cada vez parece más claro que no es muy recomendable usar recipientes de plástico para comida o bebida caliente, ya que el calor puede provocar que se liberen más sustancias.
¿Debemos preocuparnos?
Como todos los estudios que hablan de microplásticos, hay que ser muy prudentes con las conclusiones, ya que no se puede decir que todavía que estas partículas tengan un efecto negativo en nuestra salud.
Por eso las declaraciones de los científicos que llevan a cabo los estudios son siempre políticamente correctas:
Este estudio se suma a la creciente evidencia de que los nuevos productos de plástico utilizados para almacenar y preparar alimentos representan una fuente importante, aunque a menudo ignorada, de exposición humana a través de la ingestión.
Esto no significa necesariamente que las personas deban dejar de utilizar vasos de papel, ni que el PLA sea intrínsecamente inseguro.
Sin embargo, no está claro cuál es el impacto de las partículas de plástico sobre la salud humana, y sabemos que las sustancias químicas presentes en los plásticos no están destinadas a ser ingeridas.
Los materiales utilizados en productos que están en contacto con alimentos deberían evaluarse no solo por su sostenibilidad ambiental, sino también por su comportamiento en cuanto a la liberación de partículas durante su uso cotidiano.
Este estudio cubre una importante laguna de conocimiento sobre cómo los vasos de papel de un solo uso revestidos con materiales plásticos pueden contribuir a la exposición diaria a los plásticos.
Dr. Okoffo, coautor del estudio
Aunque la ciencia todavía no pueda concluir qué consecuencias tiene la exposición a estas partículas, lo que por aquí tenemos claro es que no deberían entrar en nuestro cuerpo.
