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Cierra el grifo a los microplásticos

por Vivir sin plástico
El gran problema de los microplásticos

Hoy te vamos a hablar sobre los microplásticos, que aunque los hemos mencionado en muchas ocasiones, en realidad nunca le hemos dedicado una entrada completa y se merece eso y mucho más. Empecemos por lo más básico: ¿qué son los microplásticos? Pues por norma general, se llaman microplásticos a los desechos plásticos que se encuentran en el medio ambiente y que tienen un diámetro inferior a 5 milímetros.

Parece que encontrase plásticos grandes en el medio ambiente es normal, sólo hay que dar un paseo por cualquier playa para comprobarlo, pero plásticos tan pequeños, ¿cómo llegan hasta allí? Hay muchos motivos, así que para simplificarlo vamos a dividirlos en dos grupos:

microplásticos1- Los que se producen por la degradación de plásticos convencionales. Cuando plásticos de mayor tamaño acaban en el medio ambiente con el paso del tiempo se fragmentan. En el informe Desengancharse del plástico de Ecologistas en acción lo explican muy bien: 

“El único agente que degrada estos materiales (plásticos convencionales) son los rayos ultravioleta procedentes del sol. Con el tiempo y bajo el efecto de la radiación solar, pierden resistencia y se fragmentan en partículas diminutas sin sufrir ningún cambio en su composición química; es decir, el plástico degradado sigue siendo plástico cada vez más pequeño.»

Así que podemos decir que el futuro para la mayoría de los plásticos que acaba abandonados a su suerte en el medio ambiente es el de convertirse en microplásticos. Si alguna vez recoges plásticos en la playa o en la montaña lo puedes comprobar. A veces, vas a recoger algo y se rompe en trozos pequeños, esto ocurre sobre todo con los plásticos más finos, como con ciertas pajitas o bolsas de plástico, pero también con los más duros, como las tapas de las botellas de bebidas que también a veces se rompen con facilidad. Todo depende del tiempo que lleven abandonados, de la temperatura  y de lo expuestos que hayan estado al sol. Siempre tenemos que tener en cuenta que el plástico no desaparece, se fragmenta.

2- Los que llegan al medio ambiente ya con ese tamaño. Dentro de este grupo están los  microbeads, de los que te hablábamos hace unas semanas.  Son plásticos que tienen muchos cosméticos en su composición, que suelen llegar directamente en el desagüe escapándose de los sistemas de filtración de las aguas residuales, acabando así en los ríos y mares.

También dentro de este grupo están las microfibras. Al lavar tejidos sintéticos, se desprenden un gran número de microfibras. Y éstas también se escapan de los sistemas de filtración y acaban igualmente en los sistemas fluviales. Las aguas procedentes del lavado de ropa sintética pueden contener más de 100 fibras por litro de agua.

Fíjate por ejemplo en los típicos estropajos verdes para lavar los cacharros, según los vas utilizando se van desgastando y perdiendo trocitos, y al final se quedan en nada. Bueno, pues la mayoría de los trocitos que hayan perdido se habrán ido también por el desagüe.

También aquí está la materia prima con la que se hacen los productos de plástico, los pellets, unas pequeñas bolitas o esferas de unos pocos milímetros de diámetro. Al ser tan pequeñas y tan redondeadas es fácil que se escapen durante el transporte o la mala gestión en las fábricas de plástico y acabar en los medios naturales, y sobre todo en las playas.

Cuando se habla de microplásticos, sobre todo se hace referencia a la contaminación marina y es lógico porque los mares y océanos están tan contaminados que los peces acaban comiendo estas partículas al confundirlas con comida, o las absorben a través de las branquias. Si comes pescado, no queremos alarmarte, pero es probable que estés comiendo plástico. Nos entristece ver que últimamente esto parece lo único que nos importa. No nos importa la basura que generamos, es eso, basura, la sacamos fuera de nuestra casa y ya está. Para eso paganos nuestros impuestos, para que alguien se encargue de ella. Tampoco nos importa que el 54% de los animales marinos o el 56% de las aves marinas estén afectadas por el enredamiento o ingestión de plástico, que más da, son aves o animales. Pero si esa basura nos viene devuelta en el el plato entonces sí empezamos a preocuparnos. Y sí, podríamos dejar de comer pescado por evitar contaminantes como los plásticos o el mercurio, pero tampoco sería la solución porque se ha encontrado plástico hasta en la sal de mesa.

microplásticos

En fin, durante estas últimas semanas hemos estado recogiendo plásticos en embalses que se encuentran en sitios naturales y que abastecen de agua potable a la ciudad donde vivimos, y ver tanto plástico y tantos microplásticos (y esto sin contar los que al ser tan pequeños que ni se ven) dentro del agua nos ha alarmado. Y nos hemos hecho la siguiente pregunta: ¿el sistema de filtración de las aguas podrá eliminar todo estos microplásticos? ¿Estaremos bebiendo microplásticos? La verdad es que la idea asusta un poco. Pero si se han encontrado microplásticos en productos como la miel, en cerveza, ¿porqué no en el agua? 

El biólogo marino Richard Thompson, al que se le debe el término “microplástico”, dice que “probablemente, la mayor exposición de microplásticos en humanos ahora mismo se produce por las partículas de polímeros sintéticos transmitidas por el aire en las oficinas, los lugares de trabajo, las casas…” Así que parece que no nos podemos librar de ellos de ninguna manera.

No queremos ser alarmistas, ni mucho menos, podemos seguir bebiendo agua, tomando sal y bebiendo cerveza sin problema (menos mal), lo único que te pedimos es que trates al plástico con respeto que merece. No debe ser un material para fabricar productos desechables, que vamos a utilizar por diez segundos o diez minutos (como nos han acostumbrado). El plástico no se desintegra y nos va a acompañar por mucho tiempo, así que si no te gustaría comerlo o beberlo intenta por lo menos usarlo lo menos posible.

Si eres de los que piensa que se pueden encontrar soluciones para todo y que se puede limpiar toda la basura plástica que hemos generado, te dejamos una sola idea: no se puede recoger del suelo el agua que se desborda de una bañera sin cerrar antes el grifo. Así que, por favor, cierra el grifo.

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4 comentarios

Hablando con Natalia, de Recoge la bolsa | Little Big Actions 9 mayo, 2016 - 13:44

[…] Cuando hablamos de “bolsa” tendemos a referirnos a plástico… el gran enemigo contra la contaminación de nuestros mares y océanos. El que mata a unos 100.000 mamíferos marinos cada año y que, sin darte cuenta, acaba en tu plato en forma de “comida oculta” (microplástico). […]

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Patricia 9 mayo, 2016 - 22:22

Hola!
De echo, aparte de la ingestión, que ya de por si es bastante mala, el mayor problema de los microplásticos son los POPs, los contaminantes orgánicos. Estos se encuentran en el océano en concentraciones muy bajas, pero debido a las características de los plásticos, se agregan en su superficie, haciendo que ahí se encuentren en concentraciones cientos de veces superiores a las naturales. Estos POPs pueden llegar a causar problemas hormonales, alteración en la madurez sexual…
Sin embargo, todo este campo es tan nuevo (de echo, el artículo de Thompson en el que desarrolla el método con el que aún hoy en día se cuantifican los microplástico es de 2009), sumado al precio de cada análisis, que las implicaciones toxicológicas aún están por estudiar (pero miedo dan los primeros estudios…).
Un saludo!

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Vivir sin plástico 10 mayo, 2016 - 8:12

¡Hola Patricia!

Gracias por mencionar lo de los POPs. Desgraciadamente los plásticos actúan como esponjas para estos contaminantes. Como dices, hay mucho por investigar. Los plásticos pueden atraer tantos tipos de tóxicos que va a ser muy difícil sacar conclusiones sobre los efectos que pueden producir esas mezclas.

Y, aunque den miedo, nos encantaría ver esos primeros estudios.

¡Un saludo!

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Cosmética ecológica por convicción: Maria Davik 5 julio, 2016 - 9:06

[…] hablar de exfoliantes, lo primero que deberíamos saber es si contienen microplásticos (que contaminan nuestros mares, son ingeridos por peces, entran en la cadena alimenticia y acaban […]

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