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¿Es el zero waste cosa de mujeres?

por Vivir sin plástico
¿Es el zero waste de mujeres?

Hace unas semanas me quedé ojiplático al leer en un estudio que muchos hombres evitan realizar acciones amigables con el medio ambiente, como reciclar o llevar una bolsa reutilizable de tela, porque piensen que son homosexuales. ¡¿Como?! Me costaba creer lo que estaba leyendo, ¡y yo que pensaba que el mundo estaba cambiando!

Bea Johnson, Lauren Singer, Kathryn Kellogg, Shia Su, Lindsay Miles… casi todas las personas que están en las redes sociales detrás del zero waste son mujeres.

Echando un vistazo a nuestra propia cuenta de Instagram (que yo administro) me di cuenta de que ¡el 87% de nuestras seguidoras son mujeres! De hecho el aventurero y activista Rob Greenfield, que trata temas muy diversos de sostenibilidad, también ha revelado que en su cuenta de YouTube el 70% de su seguidoras son mujeres. Pero ¿dónde están los hombres?

Si te paras a pensarlo tampoco es tan asombroso. El zero waste a “nivel usuaria” se podría definir como generar la menor basura y residuos posible a través de nuestras acciones cotidianas. Y entre estas acciones está realizar la compra, preparar la comida, conservar los alimentos, limpiar el hogar, separar de los residuos, el cuidado personal… todo esto tradicionalmente eran tareas que recaían sobre las mujeres (y por desgracia también actualmente).

De hecho, Susan Dobscha, profesora de la Universidad de Bentley, que estudia sobre igualdad de género y sostenibilidad, piensa que el zero waste está poniendo más presión en las mujeres. Compara muchas fotos de las cuentas de Instagram con el ideal de la perfección de la ama de casa de los 50.

La mujer dedica mucho más tiempo que el hombre al trabajo no pagado, como la tareas del hogar, según el INE casi el doble. ¿Está el estilo de vida zero waste cargando con más trabajo sobre las mujeres? 

Lo cierto es que las mujeres se involucran más a la hora de llevar una vida más sostenible. Reciclan más, abandonan menos basura en el medio ambiente, dejan una menor huella de carbono, reducen más su consumo de carne… De hecho, la mayoría de influencers veganas españolas también son mujeres. Por lo general ellas están más predispuestas a adquirir hábitos sustentables.

La cosa cambia cuando se trata de denunciar la contaminación marina y de recoger residuos de la playa. Ahí empiezan a parecer más nombres masculinos. Debe de ser porque ya es una actividad que está relacionada con la naturaleza y en ocasiones con el deporte, solo hay que comprobar la cantidad de surfistas que denuncian en redes sociales la contaminación de plástico en los mares.

Si, también en sostenibilidad existen los estereotipos y esto no es nada bueno ni para la sociedad ni para el medio ambiente. 

Así que desde aquí, hago un llamamiento a todos los hombres para cambiar esto, a que llevemos las bolsas de tela con orgullo, a que nos involucremos en todas las tareas y trabajos y consigamos que este mundo sea un poco más justo e igualitario. Es vital que todos adoptemos comportamientos sostenibles, independientemente del género, porque el planeta es cosa de todxs los que lo habitamos.

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3 comentarios

Estefanía 21 octubre, 2019 - 7:29

Excelente artículo! Me ha recordado algunos textos ecofemistas que hablan del papel de la mujer para preservar la naturaleza. Existen ecofeministas que de forma natural las mujeres tenemos más predisposición a cuidar del medio ambiente, otras por lo contrario, lo asocian al rol que nos han impuesta en la sociedad, somos cuidadoras y eso afecta también a como nos relacionamos con el medio ambiente. Si alguien está interesado en este tema recomiendo muchísimo leer a Yayo Herrero (o quizás ya la conocéis!).
Gracias por tu artículo!

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Vivir sin plástico 22 octubre, 2019 - 10:44

Hola Estefanía,

La verdad es que no hemos leído textos ecofeministas, conocemos a Yayo Herrero porque hemos visto entrevistas suyas, la verdad es que tenemos pendiente leerla pero se nos acumulan los libros por leer, jeje. A ver si en vacaciones ;)

¡Un abrazo!

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Jorge 2 diciembre, 2019 - 9:26

Hola:
Estupendo blog que descubro tras escuchar una mini entrevista que os han hecho esta semana en RNE. ¡Enhorabuena!
Sobre el desequilibrio hombre/mujer en la sensibilidad ‘doméstica’ sobre acciones ‘Sin residuos’ (lo siento, pero usar el anglicismo ZW me hiere la vista y el oído), pienso que habría que complementarla con otras variables para saber si en efecto hay tendencias sólo por pertenencia sexual: la dedicación doméstica, y la estructura familiar. Ya apuntas a ello con acierto en el mismo texto. Si hay pocos hombres dedicándose al hogar, lógicamente no destacarán en el avance diario sin residuos. Si la estructura familiar es de una sola persona, en vez de padres/hijos, probablemente cambiarán las estadísticas. Esto motiva otra reflexión…
En mi opinión, la vida debiera equilibrarse con urgencia hacia el lado femenino. De alguna manera nos han engañado haciéndonos creer que el empoderamiento de la mujer debe ir hacia la competitividad y a ocupar puestos de responsabilidad hoy copados por los hombres. Creo que la oportunidad ¿perdida? va en otro sentido. A mí la palabra ‘cuidadora’, que me parece rechazada por parte de la población activista femenina, me resulta fundamental y valiosísima. La cualidad ‘cuidadora’ debiera generalizarse al mundo masculino porque necesitamos cuidar lo que tenemos… cuidar a nuestros hijos (material sensible), cuidar nuestro entorno (salud ambiental), cuidar al planeta (obvio), cuidar las formas (más aún), cuidar nuestra libertad y también nuestras obligaciones, en definitiva, cuidar-nos en toda su expresión. Y es tarea de ellas y ellos.
Sin pretender decir qué se debe hacer o no, y cómo hombre que soy, echo de menos más feminización de la vida en general, más sensibilidad, más amor por el conocimiento y más empatía a todos los niveles. Mi parte femenina, y la masculina también, vive equilibrada, pero detecta mucha falta de feminidad en las áreas del pensamiento y acción, que finalmente es lo que cambia el mundo, y no el porcentaje de directivos en las grandes empresas, me temo.
Un cordial saludo desde Cantabria.

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