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El impacto medioambiental de tampones y compresas desechables

por Vivir sin plástico
El impacto medioambiental de tu menstruación

Todas tenemos la regla, (la hemos tenido o la tendremos) y nuestra forma más cómoda de convivir con ella. En algo tan íntimo a muchas mujeres no les gusta que le digan cuál es la opción más sostenible para esos días. Pero, nos guste o no, todas deberíamos informarnos y ser conscientes del impacto ambiental que tiene la opción que usamos porque el problema, como siempre, no es la regla en sí, que es lo más natural del mundo, sino la cultura del usar y tirar y todo lo que ésta conlleva.

El impacto medioambiental de tu menstruación

Anuncio de tampones Kotex de 1942

Tenemos una media de 520 ciclos a lo largo nuestra vida (unos 40 años más o menos) y usamos unos 18 tampones o compresas en cada menstruación, lo que supone 234 tampones o compresas al año y ¡9360 a lo largo de toda nuestra vida! (Todo esto son cálculos míos tirando por lo bajo, hay quien sube esta cifra hasta los 16000 tampones o compresas porque, claro está, depende de cada mujer). Imagínate la montaña que todos esos tampones o compresas con tus envoltorios, cajas y aplicadores supondrían si los pusiéramos todos juntos. Se ha calculado que suponen unos 136 kilos, lo que a escala global supondría el 0,5 de la basura que llega a los vertederos desde nuestras casas.

La composición de los Tampax era desconocida hasta el año pasado que, por presión popular, Procter & Gamble, sus fabricantes, publicaron de qué están hechos sus tampones: algodón, rayón (una fibra artificial hecha a base de celulosa) y poliéster o polipropileno (plasticorro puro).

Ausonia también ha contado de qué están hechas sus compresas: «La capa superficial de nuestros productos es de polietileno con microporos, para facilitar el paso del flujo menstrual al interior de la compresa. Una segunda capa de poliéster y viscosa facilita la dispersión del flujo hacia el núcleo absorbente, formado por un tissue de celulosa y gel absorbente, que impide, por la presión del peso corporal, que el flujo vuelva a salir al exterior. Finalmente, una lámina de polietileno impermeable dificulta que se produzcan escapes que manchen la ropa interior” Lo que se traduce en 3 capas de plástico y una de celulosa.

Aunque la parte más visible de la contaminación que producen estos productos sea los desechos que generan, también su fabricación tiene un gran impacto medioambiental. La fibra de algodón, que es el principal componente de los tampones, requiere muchísima agua, pesticidas y fertilizantes. Y el poliéster, por ejemplo, está hecho de derivados del petróleo y en su producción también se requiere muchísima agua en la fase de enfriamiento. A todo esto habría que añadirle la producción de todos sus envoltorios además del transporte.

Los tampones lógicamente no son reciclables y muchas mujeres acaban tirándolos por el váter pensando que son biodegradables, pero tampoco es cierto. Esto causa muchos problemas porque en contacto con el agua, acaban ensanchandose y podrían atascar tuberías y sistemas de tratamiento de aguas. Aunque sinceramente eso nos parece lo de menos porque los componentes plásticos son uno de los mayores contaminantes de ríos y océanos.

Tampones bordados de OkayMontana

Tampones bordados de OkayMontana

De hecho, ya han surgido empresas que venden bolsitas para tirar los tampones usados a la papelera. Nos parece bien si ayuda a que dejen de desecharse por el váter pero pensémoslo detenidamente ¿otro desechable más? A la contaminación que provoca la producción de tampones, la cantidad de residuos que genera un sólo tampón ahora hay que añadirle una bolsita para tirarlo (que también viene en una caja y otro envoltorio individual).

Incluso cuando los tampones se desechan correctamente y se tiran a la papelera, acaban en vertederos donde la falta de oxígeno hace que puedan tardar siglos en degradarse porque están hechos de fibras muy densas. Y en el caso de las compresas, que tienen mucho más plástico en su composición, ni se sabe.

Además de los tampones en sí, Tampax tuvo hace unos años la genial idea de fabricar los aplicadores “pearl” de plástico polipropileno. Hay una campaña para que dejen de fabricarlos porque inconcebiblemente hay muchísimas mujeres ¡que también los desechan por el váter! (esta vez no creo que sea porque piensen que son biodegradables) y ya se han convertido en una de las basuras más comunes en playas. Nosotros nos los encontramos constantemente cuando recogemos plastiquitos en la playa o en embalses. De hecho la mitad de las mujeres de Reino Unido reconocen tirarlos por el váter donde según Marine Conservation Society suponen el 6% de la basura recogida en sus costas. Como te hemos contado alguna vez, los plásticos en el mar se van fragmentando y muchas especies marinas los ingieren confundiéndolos con comida.

Entonces ¿qué alternativa tenemos? Muchísimas, compresas y salvaslips de tela, esponjitas reutilizables y ¡hasta bragas menstruales! Pero sin duda, la que nos parece la mejor opción sería la copa menstrual. Como ya sabrás, la copa menstrual es una copita hecha de silicona que se introduce en la vagina y cuando se llena simplemente la vacías en el retrete y te la vuelves a poner. No nos extenderemos mucho sobre esto porque probablemente ya la conozcas y si no, aquí y aquí puedes encontrar prácticamente respuestas a todas las dudas que se te puedan pasar por la cabeza (incluso algunas más ;)

Lo mejor de la copa es que, además de durar unos 10 años (esto puede variar según la marca), una vez que la desechas, no contamina el medio ambiente. Algunos fabricantes recomiendan cortarlas en trocitos y tirarlas a la basura ya que “La silicona consta prácticamente de silicio, que se encuentra en forma natural en la arena y cuarzo en las rocas. El silicio, después del oxígeno, es el elemento más común en la tierra. Una vez que éste se combina con oxígeno, carbono e hidrógeno, se convierte en silicio silicona.” Aunque como hemos dicho más arriba, en los vertederos no hay presencia de oxígeno, por lo que en vez de tirarla a la basura, casi mejor sería enterrarla en el campo después de cortarla para que se descomponga más fácilmente y, como no tiene componentes peligrosos, no daña el medio ambiente.

Actualización 19 Agosto 2019: Si bien es cierto que la silicona no desprende componentes tóxicos al medio ambiente como el plástico, ésta no es biodegradable (digan lo que digan algunos fabricantes). Aquí podéis leer más información

¡Pero hay soluciones mejores! En Canadá, la empresa Come as you are recicla juguetes sexuales, éstos suelen estar hechos de silicona, como las copas menstruales y, adivinad, ¡también las reciclan! Por ahora, sólo conocemos esta empresa en Canadá, y tampoco es cuestión de mandar tu copita al otro lado del planeta pero es cuestión de tiempo que surjan más empresas que reciclen este tipo de materiales en Europa y alrededor del mundo.

Como comentamos, la copa menstrual nos parece la mejor opción pero si no es lo tuyo, investiga en la cantidad de alternativas sostenibles (y reutilizables) que están saliendo al mercado. Seguro que encuentras una forma perfecta para utilizar esos días sin dañar el planeta.

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18 comentarios

Bambú 13 noviembre, 2016 - 22:45

Uso la copa menstrual y no sólo en el tema ecológico, lo he vivido de una manera muy empodersrte, de perder la tan patriarcal fobia a mis propios fluidos. Ya hablé de ello en mi blog. De hecho de noche optó por el sangrado libre ya que la copa me es incomoda y las compresas mas, y esas braguitas absorbentes tienen que ser la leche limonera para eso
Otra cosa, ¿Se os ocurre que hacer con los tampones muertos de risa en casa? He pensado usarlos cuando me sangre la nariz pero va a ser que no ?

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Vivir sin plástico 17 noviembre, 2016 - 20:14

Tienes toda la razón, gran parte de la fobia a nuestra propia sangre menstrual es una cuestión social. Y la publicidad de tampones y compresas desechables alimenta esa fobia porque les viene genial para vender más y más. Como la copita dura 10 años, no es un negocio rentable.

Las braguitas no las he probado, justo ahora están recaudando fondos para poder comercializarlas vkm.is/cocorointim

Con los tampones antiguos no tengo ni idea de qué hacer, al principio pensaba que no estaría mal guardarlos para casos de emergencia (que viniese alguna amiga a casa y los necesitase, por ejemplo) pero después de 4 años ya creo que va siendo hora de regalarlos a alguien que los siga utilizando. Aunque lo de la nariz no es mala opción… :p

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Bea de Verde por dentro 14 noviembre, 2016 - 19:36

Comparto vuestro artículo, hace años que uso la copita por el tema medioambiental, pero también por la economía, nos sólo evitar tirar tanto desechable, sino pagar por ello. Además me encantan los artículos con datos, «deformación profesional», jajaja. Un saludo y me encantan todos vuestros posts!

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Vivir sin plástico 19 noviembre, 2016 - 8:06

Hola Bea,

Qué bien leerte por aquí :) Es verdad, también es mucho más económica (bueno, todos los desechables a la larga salen caros). Qué bien que te gusten, a veces pensamos que nos enrollamos demasiado :p

¡Un abrazo!

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laila 25 noviembre, 2016 - 14:56

Me he pasado a la copa menstrual hace unos 6 meses, al principio tenía mis dudas (nos han echo creer que lo que no se anuncia es que no sirve), pero a día de hoy sólo le veo ventajas. Además del tema medioambiental y económico, he podido comprobar otra ventaja: he liberado espacio del armario del baño.
La verdad es que los desechables no tienen ninguna ventaja, incluso pondría en entredicho la supuesta comodidad a la que mucha gente apela.

Me encantan vuestros posts, hace falta mucha gente como vosotros.

Saludos!

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Vivir sin plástico 27 noviembre, 2016 - 21:55

Hola Laila,

Me pasa lo mismo, sólo le veo ventajas. A veces me da cosa porque parece que me llevo comisión o algo :p pero es que me extraña haber estado tanto tiempo usando tampones y compresas existiendo una alternativa tan perfecta. Una vez que la pruebas, ya no hay marcha atrás.

Muchas gracias por tus palabras. Nos alegra que nuestros posts puedan servir de ayuda.

¡Un abrazo!

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Joaquim Braulio 22 diciembre, 2016 - 22:56

Recomiendo seguir la marca CoCoRo de bragas preparadas para absorver la menstruación y lavables. Fammefleur coop.

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Vivir sin plástico 28 diciembre, 2016 - 22:29

Hola Joaquim,

Nunca las hemos utilizado pero sí enlazado en esta misma entrada como alternativa.

Muchas gracias ¡y un saludo!

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Andrea 20 julio, 2017 - 9:41

Veo que cada vez que os referís a este tema, decís «el impacto medioambiental de tu menstruacion». No me gusta nada este acercamiento al tema. Más que nada porque mi menstruacion no tiene ningún impacto medioambiental, de hecho abona y nutre la tierra.
Que sí, que sabemos que os referís a la energía utilizada en el proceso y a los deshechos de los productos comerciales que se usan. Pero no es la manera de expresarlo. Más bien es «el impacto medioambiental que grandes empresas capitalistas han creado a raíz de lucrarse de que seas una persona menstruante».

Me gustaría que os planteaseis de nuevo la manera de hablar del tema, porque no sólo en este articulo sino en cualquier otro en el que hacéis referencia a éste, utilizáis las mismas palabras. No le demos la visión patriarcal que no tiene la regla. No culpabilicemos a las personas con la regla. De hecho aquí todxs somos víctimas de este sistema al menstruar, ya que aparte de tener que pagar una barbaridad por estos productos de uso básico, y de que son terriblemente contaminantes, encima tenemos que escuchar discursitos en los eslóganes coml «deja la regla fuera de tus planes», lo que provoca un odio al cuerpo, un odio a algo que es natural y sano.

Espero que mi comentario sirva para construir más cosas y más puentes.
Gracias por aportarnos tanta información y poder «desquitarnos» del plástico poco a poco.

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Vivir sin plástico 27 julio, 2017 - 20:44

¡Hola Andrea!

Muchas gracias por tu comentario. La verdad es que, como dices, habíamos titulado la entrada «el impacto medioambiental de tu menstruación» por resumir y sin pensar en la cantidad de connotaciones negativas que tiene. Lo cambiamos por «El impacto medioambiental de compresas y tampones desechables», el que nos propones es demasiado largo. Editaremos la entrada para eliminar esas connotaciones de las que no estamos nada de acuerdo pero que probablemente se nos hayan pasado por costumbre.

Situamos una entrada más en la que hablamos del impacto medioambiental de tu menstruación, dices que lo has visto varias veces, si nos dices en qué entradas, lo corregiremos también.

Muchísimas gracias por construir más puentes ¡Un abrazo!

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Carlota 6 junio, 2018 - 15:59

¡Hola! Lo primero, felicidades y gracias por vuestra página.
En el post habláis de que hacer con la copa, una vez que su vida útil termina.
{Aunque como hemos dicho más arriba, en los vertederos no hay presencia de oxígeno, por lo que en vez de tirarla a la basura, casi mejor sería enterrarla en el campo después de cortarla para que se descomponga más fácilmente y, como no tiene componentes peligrosos, no daña el medio ambiente.}
Lo de enterrarla me ha dejado muy muy sorprendida…?
¿Podríais facilitarme la fuente de la información? Me gustaría tener argumentos para explicarlo.
Muchísimas gracias, un saludo.

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Vivir sin plástico 8 junio, 2018 - 14:52

Hola Carlota,

La información la hemos sacado de la web de un fabricante de copas. Puedes encontrarla aquí, en la pregunta 48. Ellos recomiendan tirar los trocitos a la basura pero en los vertederos no hay presencia de oxígeno y casi todo lo que tiramos allí, independientemente del material que sea, suele permanecer intacto. Por eso nos parece más lógico enterrarlo, porque en la naturaleza normalmente hay condiciones más favorables para que se lleve a cabo la degradación de materiales y, como aquí indican, «se ha demostrado que el PMDS no afecta negativamente a los insectos, aves, animales acuáticos, germinación de semillas, crecimiento de las plantas y la biomasa vegetal».

¡Esperamos que te sirva de ayuda!

Un abrazo

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Ana M 31 mayo, 2019 - 15:39

¡Hola!
Acabo de lanzar esta petición para que se deje de utilizar plástico en la fabricación de compresas: https://www.change.org/p/ausonia-ausonia-evax-no-queremos-plástico-en-las-compresas
¡Gracias por apoyarla con vuestra firma y difusión!

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Vivir sin plástico 1 junio, 2019 - 10:28

¡Hola Ana!

Hemos visto la petición. La verdad es que creemos que estas marcas no van a dejar de fabricar estos productos con plástico. Al menos, no mientras no las obliguen por ley. Como puedes leer en esta entrada, estos productos SON de plástico, ¡hasta los aplicadores! Hay campañas para que dejen de usar aplicadores de plástico pero después de más de 3 años y más de 140 mil firmas no han hecho ni caso, así que imagínate cómo van a empezar a cambiar el material principal con el que fabrican sus producto.

Creemos que hay opciones más sostenibles como la copa menstrual, compresas de tela o incluso compresas desechables de algodón que hacen otras marcas.

¡Un abrazo!

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Nel 9 agosto, 2019 - 3:20

La silicona no es biodegradable, es un mito. Diga lo que diga el fabricante.
SI bien es cierto que si es de alta calidad es inerte, es decir, no interactúa con el medio que le rodea, su existencia en sí es un problema pues siguen quedando pequeñas partículas. Es decir, se degrada pero no se biodegrada.

http://plasticisrubbish.com/2012/05/17/what-is-silicone/

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Vivir sin plástico 19 agosto, 2019 - 11:31

Hola Nel,

Gracias por el apunte, hace tiempo que teníamos pendiente actualizar esta entrada pero no llegamos a hacerlo. Ya está corregido.

¡Un saludo!

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Andrea 18 septiembre, 2019 - 14:01

Hola. Si alguien tiene interés en las bragas menstruales, puede buscar información en páginas francesas ¡hay mucha más variedad! Y, sobre todo, años de experiencia.

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Vivir sin plástico 4 octubre, 2019 - 10:56

Aquí en España también las hay, se llaman Cocoro ;)

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