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Mitos y leyendas sobre vivir sin plástico

por Vivir sin plástico
Mitos y leyendas sobre vivir sin plástico

Etiquetar a las personas es algo bastante habitual. Aunque nosotros luchamos contra ello somos los primeros que lo practicamos. Cuando nos presentan a alguien, ya por su apariencia, su manera de vestir o su fisonomía sacamos nuestras conclusiones y nuestras mentes cuadriculadas lo clasifican en uno de los estereotipos que hemos ido creando a lo largo del tiempo. Si además nos han hablado de la persona antes, no tenemos que verla ni conocerla para ponerle una etiqueta. Así somos los dos y muchas personas más.

Nosotros a lo largo de los años hemos tenido etiquetas varias: hippies, ecologistas, vegetarianos… Ahora nos han puesto una nueva, los «sin plástico». Muchas veces cuando nos presentan a gente tenemos esa coletilla. No nos importa en absoluto, al revés, nos encanta. Lo que nos parece curioso es lo que muchas personas nos preguntan cuando nos conocen, o a través de las redes sociales. Incluso nos sorprenden nuestros familiares y amigos que ya de sobra saben que somos unos «rarunos». Hoy os vamos a contar algunas preguntas y comentarios que nos hacen sobre lo que se imaginan que es nuestra «vida sin plástico»

Vivís como hace 40 años. Es curioso que se imaginen que dejar el plástico como un viaje en el tiempo, o una vuelta al pasado. No sabemos si lo piensan como algo positivo, con ese toque de romanticismo que tienen las épocas pasadas, o como un atraso, como si nos estuviésemos privando de las ventajas de la vida moderna. Sea como sea, la verdad es que vivimos como se vive en la época en la que estamos, tenemos ordenadores, móviles, tablet, tarjetas de débito… no hacemos muchas cosas diferentes a la gran mayoría. Sencillamente tenemos cuidado con nuestra forma de consumir y con los residuos que generamos, pero vivimos con todas las «comodidades» que necesitamos.

Mitos y leyendas sobre vivir sin plásticoComo se nota que tenéis tiempo. ¿Tiempo? ¿De verdad que has dicho tiempo? Entre el trabajo y el transporte se nos van más de 10 horas al día, además solemos desayunar, comer, cenar ¡y hasta dormir! Estas cosas junto con cocinar y recoger nos pueden llevar otras 10 horas. También, por suerte y salud mental, tenemos alguna afición, como hacer algún deporte, lo que nos puede quitar otra hora. En resumen, no nos queremos quejar, porque habrá quien tenga menos tiempo que nosotros, pero andamos tan fastidiados como cualquiera con un trabajo a jornada completa. Al día le faltan horas. Mucha gente se piensa que comprar a granel y evitar alimentos procesados lleva mucho más tiempo, pero no hay nada más lejos de la realidad. Tardas el mismo tiempo, o menos, en hacer la compra en dos o tres tiendas pequeñas que en un supermercado, sólo hay que saber planificarse. Igual que vas con una lista al supermercado, puedes ir con una lista a una tienda a granel. Nosotros vamos aproximadamente una vez al mes. Dos o tres veces a la semana nos pasamos por una tienda local a por productos frescos, lo que no nos lleva más de 20 minutos. Si no tienes tiempo para esto deberías replantearte como gestionas tu tiempo.

A la hora de cocinar lo mismo, planificación al poder. Arroz, quinoa, pasta… puedes hacer cantidad y luego te dura por varios días en la nevera, lo mismo que las legumbres o verduras. Es muy sencillo.

Los alimentos se conservan mucho peor sin plástico. Pues tampoco, sólo hay que saber cómo conservarlos. Además, la idea de prolongar la vida de los alimentos en atmósferas plastificadas no nos atrae un pelo. Y aunque no es el motivo por el que nosotros evitamos el plástico, cada vez hay más información de los efectos que puede producir el plástico en contacto con los alimentos. Así que mejor evitarlo.

Comprar así es mucho más caro. El dinero siempre suele salir a relucir. Pues tampoco. Hace unas semanas hicimos una comparativa entre los precios de ciertos productos en el supermercado y en comercios pequeños y vimos que no es tan cierto. En el caso de las tiendas a granel tenemos que reconocer que muchos precios son más caros que los de los supermercados. Pero hay que tener en cuenta muchas cosas, si dejas de comprar productos procesados, muchas veces te lo ponen tan fácil en los súpers que se te acaban antojando, al final te salen las cuentas, por lo menos a nosotros. Y, aunque fuese un poco más caro, tenemos que recordar que cada día votamos con nuestro dinero. ¿No es mejor invertirlo en comercios familiares, que suelen trabajar con más productores locales y más pequeños que no en grandes corporaciones que van a acabar teniendo el control de la alimentación a nivel global? Para nosotros está clara la respuesta. Como consumidores tenemos un gran poder que deberíamos saber utilizar.

Pero el plástico se puede reciclar. Nos lo dicen constantemente, por eso hace tiempo escribimos una entrada hablando sobre el tema.

arbol-dineroPorque vosotros evitéis el plástico no vais a cambiar el mundo. Otro cliché. Ojalá tuviéramos ese súper poder. No lo podremos cambiar, pero tampoco queremos contribuir a empeorarlo. Además como dice Eduardo Galeano «mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo».

Esperamos que vuestros ordenadores sean de madera y vuestros móviles de cartón. No, no lo son. Aún no hemos encontrado la forma de escribir un blog con señales de humo. Cuando hablamos de plástico, nos referimos a plástico desechable, de usar y tirar. Como hemos comentado arriba, tenemos electrodomésticos y aparatos electrónicos, simplemente los cuidamos mucho para alargarles la vida lo máximo posible.

Si coméis en un restaurante, la comida que os sirvan probablemente vendría envasadas en plástico. Podemos vivir con ello. No vamos a hacer una auditoría en la cocina de cada restaurante al que vayamos. También es cierto que suelen comprar en mayores cantidades y por lo tanto en plástico en proporción es menor que el que usaría cualquier persona en casa.

Sois unos valientes. ¡Muchas gracias! (con cara sonrojada), pero que más quisiéramos nosotros: si vemos una película de miedo luego no podemos dormir, nos cuesta hablar en grupos de más de tres personas y no nos da una pereza terrible que nos pregunten por nuestras bolsitas de tela. Simplemente somos unos miedicas a los que no les gusta generar basura plástica. Y si unos miedicas como nosotros pueden, cualquiera puede.

Y otros comentarios que también nos han hecho son cosas como «y si eres vegetariana y no compras nada de plástico entonces ¿qué comes?» O «ay, chiquita, se te van a caer los dientes» (las dos de la madre de Patri, que se preocupa mucho por todo lo que se salga de lo «normal»). Pero anécdotas aparte, la realidad es de lo más simple. No hay que ser una súper heroína o un súper héroe para evitar el plástico, ni que vivir en el pasado. Sólo hay que ser un poco consciente de lo ridícula y peligrosa que es nuestra cultura de usar y tirar, y una vez que te das cuenta todo sale solo.

Y a ti, ¿también te hacen comentarios curiosos cuando ven que intentas llevar una vida más sostenible?

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22 comentarios

Madre3x2 24 octubre, 2016 - 22:14

Es una maravilla leeros. No solo redactáis fenomenal sino que sois divertidos e inspiradores. Gracias

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Vivir sin plástico 25 octubre, 2016 - 18:39

Muchas gracias a ti, no sabes cuánto nos animan tus palabras.

¡Un abrazo!

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mercedes 25 octubre, 2016 - 11:22

Me ha encantado!!! a mi me dice mi padre algo parecido pero en vez de con los dientes ( aún no ha visto mi cepillo de bambú) con el pelo; me solía lavar el pelo con bicarbonato y claro para él era una cosa más en mi lista de «rarezas mías contra el mundo moderno» jaja sé que lo decía con su mejor intención pero le cuesta salir de tantas «comodidades». Eso sí, cada vez que estoy con mis padres de visita lo pasan bien aprendiendo cosas nuevas y dándole un poco más al coco, les hago mejunjes para limpiar, para la lavadora, vamos a recoger plásticos a la playa y al final mi padre probó (obligado) el bicarbonato en el pelo y le gustó jaja

Un abrazo :)

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Vivir sin plástico 26 octubre, 2016 - 17:59

¡Hola Mercedes!

¡Qué bien! Es muy curioso que cuando muchas personas prueban alternativas al final les acaban gustando, jejeje. Como mínimo se consigue que piensen sobre cosas que seguramente nunca se habían planteado. Ahora, lo tuyo con tus padres es todo un exitazo. Ya nos gustaría a nosotros tener tanto éxito con los nuestros, andan un poco reticentes a probrar nada pero… todo se andará.

¡Un abrazo!

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Laura 26 octubre, 2016 - 17:40

¡Hola!
comentarios no me hacen, pero la cara que ponen de «estaeslararitaquenoquierebolsa», cada vez que compro el pan en el horno porque no quiero que me lo den en una bolsa de plástico ;-)

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Vivir sin plástico 26 octubre, 2016 - 18:00

¡Hola Laura!

Jejeje. Esas cara la conocemos perfectamente. Hace poco al entrar en una frutería a la que he entrado dos tres veces en mi vida, y con visitas bastante separadas en el tiempo, directamente me dijeron «tú eres el que no quiere nada de plastico». Al final te acaban conociendo aunque no lo pretendas.

Un abrazo

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Laura 26 octubre, 2016 - 17:41

he olvidado decir que me encanta el blog!!

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Vivir sin plástico 26 octubre, 2016 - 18:00

¡Muchas gracias! :)

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Susana 26 octubre, 2016 - 22:24

Os he descubierto hoy en Instagram y me he sentido muy identificada con vuestras «rarezas». Además lo contáis genial.
Gracias!!

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Vivir sin plástico 27 octubre, 2016 - 18:39

¡Ey Susana!

Que bien que cada día seamos más «raros».

Mucha gracias a ti por pasar por aquí :)

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ViRuTo 29 noviembre, 2016 - 22:21

Acabo de descubrir vuestro blog de la mano de uno de mis sobrinos y me encanta vuestro valiente planteamiento y vuestra forma tan positiva de abordarlo.
Ciertamente, cuando te sales de la norma sueles dar mucho tema de conversación.
En mi caso, me vine a vivir al campo. Pero al campo, campo. Sin electricidad (sólo placas solares) y sin agua corriente (acequia y colector de agua de lluvia) y en mi casa hacían apuestas sobre el tiempo que tardaría en regresar a la civilización.
Ya llevo tres años. Parece que se han convencido de que voy en serio. JAJAJA

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Vivir sin plástico 4 diciembre, 2016 - 13:36

¡Hola Viruto!

Pues no sabes que envidia nos das por vivir en el campo, ¡nosotros también queremos! No nos queremos ni imaginar los comentarios que te habrán hecho a ti sobre tu estilo de vida, jeje. Aunque después de tres años imaginamos que ya te harán menos preguntas. ¡Les ganaste!

Muchas gracias por tus palabras.

¡Un abrazo!

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Eva 11 febrero, 2017 - 20:44

Estoy en pleno proceso zero waste en Menorca y una vez empiezas ya no puedes parar, vivir de manera más consciente y acorde a los principios da un subidón de energía. Hace poco que he descubierto vuestro blog y me encanta! Hacía falta uno tan completo de zero waste en castellano… Mil gracias.

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Vivir sin plástico 19 febrero, 2017 - 23:02

¡Hola Eva!

No sabes que felices nos hacen tus palabras. ¡Muchas gracias!

Reducir tus residuos tiene muchas ventajas. Una de ellas son los subidones que se producen cuando te das cuenta que tus acciones están en concordancia con tus ideales. Lo que te hace comprender que estás siguiendo el camino correcto.

¡Dos abrazos fuertes!

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Nancy 3 junio, 2017 - 21:46

Me encanta esta web, la descubrí gracias al reportaje de la Sexta y estoy encantada. Tengo una pregunta, cómo evitan las bolsas de plástico al comprar la fruta y verdura de supermercados? Tengo un dilema enorme porque es básicamente mi comida y odio generar tanto residuo. Por cierto, vivo en Lanzarote y aquí no hay mercado donde se vendan a granel

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Vivir sin plástico 5 junio, 2017 - 20:01

Hola Nancy,

Qué ilusión que te guste nuestra web :)

Nosotros no compramos en supermercados, sino en mercados y tiendas de barrio. ¿No te pilla ninguna frutería cerca? Si no, intenta ir al súper con tus bolsas de tela para pesar la fruta. Si te ponen pegas, pregúntales el motivo. Si eso no funciona, pésalas por separado y luego mételas en una misma bolsa con todas las pegatinas de precios. También puedes reutilizar las bolsas de pesar una y otra vez hasta que se te rompan.

De todas formas, si son muy estrictos con el tema de las bolsas, habla con la persona encargada y manda un email a la cadena de supermercados para que revisen su política ambiental y te den soluciones. Y si te dan largas nos lo dices y nosotros intentamos meterles también un poco de presión (que también suelen pasar, pero la unión hace la fuerza ;)

En fin, viviendo en sitios tan conectados al mar debería de ser más fácil encontrar alternativas sostenibles.

Cuéntanos qué tal va.

¡Un abrazo!

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Claudia 25 agosto, 2017 - 19:49

Hola! me encanta leerlos, a veces leo varias veces sus entradas separados en el tiempo y re descubro cosas. Me pasa con varios blogs. Me meto en el comentario de Nancy, porque también vivo en Lanzarote, y es verdad que no hay lugares para comprar fruta/verduras ó productos a granel, como se encuentran en una ciudad y/o hasta en un pueblo. Pero desde que vivo acá probé los distintos supermercados, y llevo mis bolsas de tela ó bolsas de plástico que vengo usando hace meses (literal! tienen como 20 etiquetas pegadas unas sobre otras, porque si intentás sacarlas se rompe la bolsa). Debo decir que a la cadena Hiperdino no voy porque obligan a poner una bolsa por producto y además la sellan y le ponen etiqueta. Asi que tanto en Lidl (mucho menos porque tienen cada vez menos oferta de frutas y verduras a granel, pero por ejemplo pesás las verduras y frutas en la caja y eso evita tantas etiquetas) como en Mercadona voy con mi bolsa. También en el mercadillo de Haría los sábados hay quien vende algunas frutas y verduras y también en el mercado de abasto de la misma localidad, claro hay que ir hasta allá (vivo en Arrieta y me es cómodo). Bueno, eso, creo que siempre algo se puede hacer, y es cuestión de animarse. Gracias por compartir sus experiencias y sumar a tener un planeta más sustentable.

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Vivir sin plástico 2 septiembre, 2017 - 14:18

¡Hola Claudia!

Muchísimas gracias por tu comentario, nos encanta ser el tipo de blog donde «redescubrir» cosas <3

Lo más importante es reducir el plástico que consumimos y no porque no podamos eliminarlo por completo debemos quedarnos de brazos cruzados. Si además podemos ir a mercados, mucho mejor porque no suelen tener problemas para pesarte la fruta y verdura en tus bolsitas.

En fin, que todos podemos (y debemos) hacer algo por mejorar la situación.

Mil gracias por tu comentario.

Un abrazo.

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Javi 13 abril, 2018 - 1:15

Hola chicos!

Ante todo felicitaros por el blog y por vuestra iniciativa, me encanta leeros, y sobretodo daros las gracias porque me habéis ayudado un montón a la hora de reducir el volumen de mi basura y la composición de la misma. Empecé a interesarme por este tema hace unos años, cuando vivía en Francia. Allí nos llevan bastante ventaja, la gente habla de ello, las tiendas están más adaptadas que aquí a la reducción de residuos y en general no tienes que dar tantas explicaciones sobre el porqué, el cómo, etc. Al volver a España y ver que en principio me era más difícil hacer las cosas como yo quería me metí a fondo con el tema y fue entonces cuando os descubrí.

Es un alivio saber no sólo que hay más gente por ahí interesada en la reducción del consumo de plástico, sino que además se enfrenta a las mismas preguntas y prejuicios. Yo también he perdido la cuenta de las veces que me han dicho lo de la pérdida de tiempo, lo de los precios más caros o lo de la conservación de los alimentos, sin hablar de los chistes sobre vivir en el siglo XII o las risitas al ver tu cocina llena de tarros de cristal. Y aunque prácticamente nadie me siga, al menos se interesan y son conscientes del problema. Quién sabe, a lo mejor en un futuro se animan.

Pues lo dicho, que mil gracias y a seguir así!!

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Vivir sin plástico 19 abril, 2018 - 21:48

¡Hola Javi!

Muchas gracias por tus palabras, ¡no sabes cómo nos alegran! :)

La verdad es que hay muchos países que nos llevan la delantera pero no hay que desanimarse. No sabemos si será nuestra percepción pero cada vez hay más gente que reacciona de una forma positiva y algunos de nuestros amigos también están haciendo pequeños cambios para reducir la cantidad de plástico que consumen. Así que no desistas que lo más importante es hacer que sean conscientes del problema y el resto ya vendrá solo.

Gracias a ti por pasarte por aquí ¡y un abrazo!

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Vanessa 23 agosto, 2018 - 7:11

Me encanta este blog! los acabo de descubrir por recomendación de Caru Cienfuegos y los he puesto en favoritos, los estare leyendo para aprender como evitar residuos plásticos, estoy en mis primeros pasos. Saludos desde México!

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Vivir sin plástico 27 agosto, 2018 - 19:16

¡Hola Vanessa!

Pero qué alegría que te guste y sirva este blog. ¡Bienvenida a bordo! Cualquier duda, ya sabes dónde estamos ;)

¡Un abrazo!

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