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¿Es la tarjeta de Triodos Bank biodegradable?

por Vivir sin plástico
¿Es la tarjeta de triodos biodegradable?

Nunca me han gustado los bancos, siempre me han parecido unos abusones, pero… es difícil vivir sin ellos. Después de abrir y cerrar unas cuantas cuentas en distintos bancos a lo largo de mi vida, di con uno que no parecía tan malo, Triodos Bank. La principal ventaja que le vi fue que no trafican con armas como la mayoría. No es que con mi dinero se pueda financiar una guerra precisamente, pero no quiero que ni un céntimo mío esté relacionado con la fabricación de armas. En su web se puede consultar en qué empresas invierten y a día de hoy cualquier empresa transparente, gana puntos. Bueno, al grano, a principios de noviembre caducaba mi tarjeta y recibí una nueva acompañada de una carta que decía:

«(Blablabla) …estará utilizando una tarjeta que respeta la naturaleza ya que es 100% biodegradable. Una vez en contacto con el medio ambiente, se degrada en menos de 40 meses sin ningún impacto residual negativo para el ecosistema».

¿En serio? ¡Qué bien! Pero… ¿realmente hay plásticos biodegradables? Busqué información sobre la composición de la tarjeta y en su web sólo encontré esto:

«…está fabricada con un material especial 100 % biodegradable, que no contiene estabilizantes o plastificantes basados en cromo hexavalente, cadmio, mercurio o plomo ni pigmentos alergénicos o cancerígenos, entre otras cualidades. De acuerdo con los documentos facilitados por el fabricante, la concentración de metales pesados de esta tarjeta es mucho menor que en los plásticos convencionales.»

¡Genial! Ya sé lo que no contiene pero, ¿de qué está fabricada? Como lo de material especial me parecía demasiado vago y no encontré nada más, les escribí preguntándoles, a lo que me contestaron:

«Nuestras tarjetas, está fabricadas, básicamente, por un producto que es cloruro sódico (sal común) en un 57%. Intercalando la sal en las cadenas de hidrocarburos del plástico, se hace permeable a la acción de microorganismos en condiciones normales de vertedero/compostaje. Estos microorganismos no pueden atacar dichos hidrocarburos cuando la tarjeta es 100% plástico, dado que el interior es compacto e hidrófugo.

El resultado final es un producto que utiliza mucho menos material fósil, y que está totalmente certificado en degradación anaeróbica, pero que además tiene otras ventajas aparte de la biodegradabilidad: la sal lo hace suficientemente flexible como para utilizarlo en tarjetas sin otros aditivos químicos. El PVC normal es rígido, y para hacerlo maleable se requiere el añadido de plastificantes como los ftalatos, que son cancerígenos y ligados a multitud de problemas genéticos y metabólicos.

Además, el nuevo PVC bio tiene un contenido insignificante de cromo hexavalente y otros metales pesados nocivos que se liberan en los vertederos por los plásticos convencionales como el PVC.»

No sé a ti pero a mí, que no tengo de idea de química, todo me suena muy convincente aunque al mismo tiempo algo confuso. Así que decidimos empezar a investigar sobre plásticos biodegradables y nos dimos cuenta de que la información que hay sigue siendo imprecisa y que, como casi siempre, hay opiniones muy diversas dependiendo de las fuentes, y que toda esa información no resulta fácil de digerir.

¿Es la tarjeta de Triodos biodegradable?

Entonces, para sacar nuestras propias conclusiones, decidimos hacernos investigadores de campo por un día (o 3 años, según se mire) y salir a enterrar la tarjeta biodegradable de Triodos «en contacto con el medio ambiente», junto a otra tarjeta de plástico común, de esas inútiles que te dan al hacerte socio de algo y que acaban perdidas en cualquier cajón (por eso hace ya tiempo que no nos hacemos socios de nada). Esto lo hemos hecho básicamente para situarla, para tener una prueba de si la tarjeta realmente se ha desintegrado o si nos hemos equivocado de sitio al recogerla. Ahora sólo queda esperar 40 meses para sacar conclusiones. Sí, sabemos que puede parecer mucho pero el tiempo pasa volando y antes de que nos queramos dar cuenta, ya tendremos el veredicto. Así que en abril de 2019 nos vemos aquí mismo, con una prueba tangible. ¿Habrá desaparecido?

Actualización 10 de abril de 2019

¡Ya han pasado 40 meses! ¿Veis como el tiempo pasa volando? Hemos desenterrado la tarjeta y esto es lo que ha pasado:

Como podéis ver el resultado ha sido distinto al que nos hubiera gustado. La tarjeta sigue intacta, casi como nueva. No es de extrañar, la propia Comisión Europea dice: «La mayoría de los plásticos actualmente presentados como biodegradables solo se degradan, en general, en condiciones específicas no siempre fáciles de encontrar en el medio natural y, por lo tanto, pueden también perjudicar a los ecosistemas (…)  La confusión puede llevar a los consumidores a actuar con negligencia en su eliminación, al suponer erróneamente que los objetos etiquetados como biodegradables se descomponen en poco tiempo en condiciones naturales.»

No creemos que el problema sea del banco en sí, sino del termino de biodegradabilidad  en lo que se refiere al plástico. En la actualidad no es la solución que muchas veces nos quieren hacer creer.

Tras contactar con el banco nos ha contestado lo siguiente:

«Como sabéis, nuestras tarjetas están fabricadas en PVC 100% biodegradable, pero cuando escribisteis el artículo solicitamos más información a nuestro proveedor. El fabricante nos amplió los datos con los que ya contábamos y nos comentó que, en todo caso, es difícil estimar el tiempo en el que una tarjeta se biodegrada en contacto con el entorno, ya que tiene mucho que ver con factores como la superficie de contacto con la tierra, los grados de humedad y temperatura ambiente a los que está sometida, entre otros factores.

De todas formas, vamos a enviar el vídeo que habéis publicado al fabricante para que lo valore y nos ofrezca una respuesta más específica a lo que ya nos dijo: aparte de su cualidad de biodegradable, las tarjetas Triodos no contienen estabilizantes o plastificantes basados en cromo hexavalente, cadmio, mercurio o plomo ni pigmentos alergénicos o cancerígenos y su concentración de metales pesados es mucho menor que en las tarjetas convencionales.

Os informaremos en cuanto hayamos obtenido respuesta.»

Tras contactar finalmente con el fabricante nos respondieron:

«En el caso de las tarjetas bancarias que ofrecemos, fuimos pioneros en nuestro sector en buscar opciones con menor impacto ambiental. Así, introdujimos de forma novedosa tarjetas con PVC biodegradable certificado, que incorporan aditivos que facilitan la actuación de los microorganismos activos en la degradación. El fabricante lo acredita en base a pruebas de laboratorio de adecuación del producto a las normativas internacionales aplicables. De forma más específica, el PVC de las tarjetas es biodegradable en las condiciones de compostaje o vertedero del test. De este modo, se materializa la voluntad que indicábamos de reducir en todos los casos el potencial impacto ambiental de las tarjetas. Por ello, se utiliza también un material con otras ventajas, como una menor presencia de metales pesados que las tarjetas convencionales. Al mismo tiempo, es importante asegurar la necesaria resistencia del material para su uso cotidiano como medio de pago.

Desde la introducción de esta novedad en nuestro sector, seguimos trabajando para, por un lado, actuar con estándares de responsabilidad ambiental elevados y acordes con nuestra propuesta de banca y, por otro, cumplir con la evolución de la normativa de gestión de residuos.

Por ello, en la actualidad informamos también del tratamiento necesario para el residuo tras la vida útil. Dado que las tarjetas contienen un chip, están consideradas como aparato electrónico, por lo que ofrecemos dos opciones a nuestros clientes: llevar la tarjeta a un punto limpio -cortando chip y banda magnética, por seguridad- o bien enviárnosla del mismo modo en sobre prefranqueado (disponible en nuestra web) a Triodos Bank, tras lo que las entregamos a un gestor de residuos especializado.

Espero que la respuesta, que también publicaremos más tarde como pregunta frecuente en nuestra web para que sea accesible a más personas, os sea de utilidad para el blog. Por nuestra parte, como decía, respecto a este tema y a todos los que están en nuestra mano, seguiremos trabajando para mejorar en todo lo posible.»

En resumen, la biodegradabilidad del plástico es muy difícil que ocurra en la naturaleza. Mejor que todos tengamos esa idea clara en la cabeza.

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21 comentarios

Eva 21 junio, 2018 - 23:38

Uy, no dejes de contarnos, por favor.

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Vivir sin plástico 3 julio, 2018 - 11:32

Hola Eva, no te preocupes que os lo contaremos en cuanto «salga del horno» pero todavía le queda casi un añito ;)

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Driink 10 abril, 2019 - 13:13

A ver que contesta el banco…o quizá ni conteste

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Vivir sin plástico 19 abril, 2019 - 10:45

¡Hola Driink!

La verdad que el banco nos respondió enseguida y nos solicitó los datos de la tarjeta para preguntar al proveedor. Hemos actualizado la con la respuesta.

¡Un abrazo!

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Roy 5 diciembre, 2018 - 0:10

Quedan poco más de 4 meses ya

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Vivir sin plástico 7 diciembre, 2018 - 13:39

¡Sí! Estamos impacientes :)

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Vir 2 abril, 2019 - 10:18

Eeeey, cómo va el tema biodregadación? :-D

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Vivir sin plástico 6 abril, 2019 - 12:24

Pues ni idea porque en este tiempo no hemos ido a verla. Queríamos haberla desenterrado ayer pero granizó :( ¡A ver si hoy tenemos más suerte y podemos actualizar la entrada pronto con el resultado! ;)

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Irene 10 abril, 2019 - 16:15

Que fuerte! Madre mía al final es que les da igual mentir muchas veces 😊

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Vivir sin plástico 19 abril, 2019 - 10:54

El termino en sí de plástico biodegradable es, por así decirlo, una verdad a medias.

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Marta 7 abril, 2019 - 20:28

¡Uy, qué suerte he tenido, que acabo de descubrir vuestro blog y estamos en abril de 2019! :D
Vamos, vamos, ¿qué ha pasado con la tarjeta de Triodos Bank??

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Vivir sin plástico 8 abril, 2019 - 19:28

Jajaja, ¡pues ya tenemos veredicto! Compartimos en breve :)

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Vivir sin plástico 19 abril, 2019 - 10:29

¡Hola Marta!

La entrada ya está actualizada con el resultado.

Gracias

¡Un abrazo!

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Marta 21 abril, 2019 - 14:38

Ohhh… ¡Vaya chasco! Estábamos todos esperando que hubiese desaparecido… ¡Pero mira, hemos aprendido mucho con el experimento! Y debo decir que muy apañados los de Triodos, en la mayoría de los bancos ni se molestarían en contestar…
¡Gracias por compartirlo con todos! :)

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Vivir sin plástico 23 abril, 2019 - 11:37

¡Hola Marta!

Sí, para nosotros también fue un chasco, el concepto de biodegradabilidad no es como se vende, ni lo que esperamos. A nosotros nos hubiera gustado que desapareciese, pero bueno ya sabemos que no es tan fácil.

Es verdad que el banco nos respondió enseguida y puso interés en facilitar la información.

Muchas gracias a ti.

¡Un abrazo!

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Irene 10 abril, 2019 - 13:29

De toda la palabrería química que os dio el banco, me ha llamado la atención «totalmente certificado en degradación anaeróbica». Parece que tiene que estar en condiciones especiales para degradarse… A lo mejor el banco tendría que ser más claro en cuanto a cómo deshacerse de esa tarjeta de material especial una vez caducada para reducir su impacto.

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Vivir sin plástico 19 abril, 2019 - 10:50

¡Hola Irene!

Así es. ya nos han contestado indicando que es biodegradable en las condiciones de compostaje o vertedero del test, y explicando como desecharla correctamente. También indican que van a modificar la información de la tarjeta en su web.
Hemos actualizado la entrada con su respuesta.

¡Un abrazo!

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Valentina 11 abril, 2019 - 2:38

Hola! Lamentablemente como mencionas en tu artículo muchos elementos de «plástico biodegradable» requieren condiciones muy específicas de compostaje industrial que nosotros no podríamos producir en casa :(
Por lo tanto también requieren de una responsabilidad al desecharlos, que muchas veces no se menciona y uno se queda tranquilo ilusamente…

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Vivir sin plástico 19 abril, 2019 - 11:00

¡Hola Valentina!

Así es. Ese es un gran problema con los plásticos biodegradables. Parecen que son la solución a todos los problemas que plantea el plástico, pero la realidad es distinta. Si acaban en el medio ambiente pueden ser muy dañinos. Es un término que crea mucha confusión entre los consumidores.

¡Un abrazo!

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Gerard M. 11 abril, 2019 - 10:42

Es algo que desde que os conozco, me he preguntado.. ¿Cómo se las apañarán con la tarjeta de crédito?

Muchas gracias por todo vuestro trabajo chicos, en casa estamos siguiendo vuestro ejemplo y estamos muy contentos. El dia 23 de Abril será la Diada de St.Jordi aquí en Cataluña y se regalan libros y rosas. ¡Adivinad que libro me he pedido!

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Vivir sin plástico 19 abril, 2019 - 11:06

¡Hola Gerald!

Tarjetas sí que usamos. Intentamos tener las mínimas posibles (ya nos hacemos socios de nada), pero algunas, como la del banco, no podemos (o queremos) evitarlas.

Muchas gracias por reducir el uso del plástico.

Esperamos que os guste el libro. ¡Feliz St. Jordi!(por adelantado)

¡Un abrazo!

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