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Tres años viviendo sin plástico

por Vivir sin plástico
3 años viviendo sin plástico

¡Cómo pasa el tiempo! El pasado mes de agosto fue nuestro aniversario, ¡hace ya más de tres años que rompimos con el plástico! Parece que fue ayer cuando tomamos la decisión, pero si pensamos en cuando hacíamos la compra con plástico lo vemos muy muy lejano. Casi nos cuesta reconocer a aquellas personas que compraban casi todo envasado y ni se inmutaban. Hemos cambiado muchísimo en este tiempo y, aunque a otro ritmo, también ha cambiado la percepción que  la sociedad tiene sobre plástico desechable. 

Hay más opciones para comprar sin plástico

Sí, debería haber más, sin duda, pero si lo comparamos con hace tres años hemos avanzado mucho. Cuando empezamos no era fácil encontrar champús sólidos, detergentes a granel, o un simple cepillo de dientes de bambú. En estos años han abierto un montón de tiendas físicas y han aumentado las tiendas online donde poder comprar productos evitando el plástico.

Siempre depende de donde vivas, pero cada vez que vamos de viaje nos encanta comprobar que hay más tiendas y con más opciones. Esperamos que esto siga en aumento y se pueda comprar sin residuos sin importar el lugar donde vivas.

Seguimos siendo raros, pero no tanto

Cuando empezamos a llevar nuestras bolsas pequeñas de tela para comprar a granel nos miraban ojipláticos. Seguimos sin ser muchos los que llevamos nuestros propias bolsas y recipientes para comprar, pero es una práctica cada vez más común. Un día en una frutería me llegaron a decir: “que sepas que no eres el único, hay una chica que también viene con sus bolsitas”. Me hizo mucha gracia, de un golpe habíamos doblado el número de personas que comprábamos de una forma más sostenible.

Puede ser que nos hayamos acostumbrado y lo hagamos con más naturalidad (que también) pero creemos que los comercios están más habituados a las personas que intentan reducir sus residuos. Y esto es gracias a todos que con su pequeños gestos han ido abriendo camino.

No solemos comprar en supermercados pero la semana pasada estábamos de vacaciones y compramos fruta y verdura con nuestras bolsitas de tela en uno de ellos y el dependiente ni pestañeó.  En este caso fuimos nosotros lo que nos quedamos ojipláticos. ¿Quién nos lo hubiese dicho? Si hace tres años nos costaba que nos comprendiesen cuando decíamos que no necesitábamos una bolsa de tipo camiseta ¡aunque fuese gratis! Está claro que queda muchísimo por hacer, pero vamos avanzando.

Se están tomando medidas a nivel gubernamental

En España empezaron a cobrarse las bolsas de forma obligatoria este verano y en Europa hay una propuesta para prohibir algunos objetos de plástico desechable como las pajitas, platos y cubiertos, bastoncillos de los oídos o los contenedores para comida rápida de poliespan. ¡Y es muy probable que se convierta en ley a finales de este año! Si bien es cierto que nos parecen medidas ligeras y muy a largo plazo, es un primer paso en la dirección correcta.

Cada vez somos más

Aunque esto nos sorprendió desde que empezamos, cada vez somos más personas las que hemos tomado conciencia e intentamos evitar el plástico de una forma u otra. El éxito tan abrumador de campañas como #DesnudaLaFruta así lo demuestra. En realidad no tiene ningún sentido utilizar el plástico como lo estamos haciendo hasta ahora. Creemos que esto va a seguir en aumento, no hay otra. Es lo lógico.

Hemos aprendido a tomárnoslo con más calma

Nosotros seguimos evitando el plástico al máximo, pero nos hemos relajado bastante en algunos aspectos. En un principio estábamos un poco obsesionados con reducir al mínimo nuestros residuos plásticos. En una ocasión Fer compró una luz para la bici de peor calidad porque venía envasada en cartón. ¡Ahora ni se nos ocurriría! Hemos pecado un poco de radicales pero hay que tener la visión completa, no podemos centrarnos tanto en el plástico como para hacer peores elecciones personales y ambientales sólo por evitarlo. Todo lo que hacemos perdería su sentido.

No hay vuelta atrás

Muchas personas nos preguntan si nos cansamos y la verdad es que no. Sólo imaginando todos los residuos que hemos dejado de generar en estos tres años nos anima a continuar.

Como hemos dicho en muchas ocasiones, cambiar los hábitos es lo principal. Una vez creas una nueva rutina de compra todo se vuelve de lo más sencillo, en realidad ni nos damos cuenta que estamos evitando en plástico.

¡Esto no tiene fin!

Empezamos evitando el plástico, seguimos con otros materiales, haciendo compost, reduciendo nuestro consumo, comprando productos locales, apoyando negocios pequeños y marcas sostenibles, cambiando de compañía eléctrica… ¡Y todavía nos queda muchísimo por hacer! Siempre se puede dar un paso más allá.

Una vez que comienzas a ser consciente de las consecuencias de tu consumo y a responsabilizarte de él inicias un camino sin fin. Muchas personas empiezan a preocuparse por la sostenibilidad cuando descubre quién ha hecho su ropa, al dejar o reducir el consumo de carne, o al montar su propio huerto. Nosotros empezamos por el plástico pero podríamos haberlo hecho por cualquier otro lado. Todos estos caminos se pueden cruzar, interconectar o transitar al mismo tiempo. No se trata de buscar la perfección, ni de juzgar a otras personas por consumir de la misma forma que lo lo hacíamos nosotros unos años atrás. Es algo tan sencillo como seguir tus instintos y tratar de vivir de una forma consciente sabiendo que debemos de cuidar nuestro planeta.

No podemos dejarnos llevar por el absurdo modelo de consumo de la sociedad actual. Lo que hasta ahora ha sido lo»normal» tiene que dejar de serlo.  Esperamos que llegue pronto el día en miren raro a quien compre generando residuos y se vea con normalidad el evitarlos.  Es lógico y necesario.

Cuéntanos ¿por dónde empezaste tú a preocuparte por tu consumo? ¿por qué caminos inesperados te ha llevado? ¡Te esperamos en los comentarios!

 

 

 

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31 comentarios

Aarón 11 noviembre, 2018 - 21:55

Sois una inspiración!! Gracias

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Vivir sin plástico 16 noviembre, 2018 - 14:11

¡Mil gracias, Aarón! :D

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vero 11 noviembre, 2018 - 22:41

muchas gracias por inspirarme…este año mi propósito fue reducir el plástico estoy en ello…aunque la falta de informacion en muchos casos me lleva a un camino sin salida….por ejemplo estoy comprando un jabón en pastilla para bañarme de la marca Weleda. los pro: es vegano, viene en envoltorio de papel, es eco. los contra: su componente principal es el aceite de palma y el precio es caro 5,50€ y cunde poco. cuando quiero pasarme a otra marca que no lleva aceite de palma me encuentro que llevan sosa cáustica, este material me deja la piel escocida es muy abrasivo.
como este ejemplo te puedo dar muchos sobre todo en artículos de limpieza e higiene.
muchas veces me desanimo, porque la informacion que uno puede encontrar en internet te lía. en una web te dicen que un producto puede ser genial y en otra que va fatal. no sabes si son recomendaciones bien intencionadas o son personas a la que se les paga por decir mentira.
en resumidas cuentas estoy en el cambio que no es poco, pero lo que hoy me parece bueno puede que mas adelante no lo sea.

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Vivir sin plástico 16 noviembre, 2018 - 14:25

Hola Vero,

Entendemos lo que dices, no siempre es fácil. En cuanto a lo que dices de los jabones, la mayoría de los que conocemos se hace con sosa pero en el proceso de saponificación se quita la abrasividad y suelen ser muy suaves. Nosotros utilizamos jabón de castilla para casi todo (menos el pelo) y nos va muy bien. Puede que tardes un tiempo en encontrar el que mejor que va pero no es problema del formato. Imaginamos que tampoco te irán bien todos los jabones líquidos.

En cuanto a la información en internet, es verdad que a veces es confusa y contradictoria, hay que saber filtrarla muy bien. Pero también hay que tener en cuenta que en el tema de jabones o champús depende mucho de cada persona y lo que le viene genial a una, le puede sentar fatal a otra.

En fin, mira los jabones de Mu’tu’, La malva flor o Ajedrea, son todos nacionales, artesanos y casi todos veganos. Coméntales el problema que te dan los jabones hechos con sosa a ver qué solución te dan. Te ponemos estas tres marcas porque son las que conocemos pero seguro que si buscas puedes encontrar otros muchos artesanos que hagan jabones que te puedan ayudar con el tipo de piel que tienes.

¡Mucha suerte!

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Rosario 16 noviembre, 2018 - 15:31

Vero, no necesitas jabón para la ducha, con agua y esponja vale. Por otra parte, la sosa al hacer el jabón queda neutralizada.

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Javier 12 noviembre, 2018 - 17:31

Hola! Yo empecé a pensar en el tema del plástico hace algunos años cuando fui a tirar a la basura una botella de gel y otra de champú. Había hecho ese mismo gesto muchas veces antes, pero ese día pensé «Estoy tirando esto porque está vacío, no porque ya no pueda cumplir su función. Si se rellenara no habría que tirarlo». Y ahí empecé a plantearme el hacer las cosas de otra forma y sustituí gel y champú por una pastilla de jabón.

Con el tiempo me fui convenciendo de que se podía llegar cada vez más lejos y en ello estaba, poco a poco, cuando un buen día conocí vuestro blog. Me disteis un montón de ideas, muchas de las cuales sigo aplicando, os lo agradezco muchísimo. Pero sobretodo gracias en parte a vosotros y a otros blogs de este tipo, se ha visibilizado el problema, cada vez se habla más de ello y parece que va calando en la mentalidad de mucha gente.

Felicidades por vuestro trabajo y que no decaiga!!

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Vivir sin plástico 16 noviembre, 2018 - 14:33

Hola Javier,

Antes de nada, muchas gracias por tus palabras.

El tema de los envases es increíble. Nosotros seguimos utilizando el último envase que compramos de lavavajillas hace más de tres años y sigue perfecto (aunque la estamos deseando que se rompa porque le estamos cogiendo manía, pero no hay manera jajaja).

Nos alegra muchísimo que te sirvan nuestros consejos, ¡a seguir escribiendo!

¡Un abrazo!

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Ana 13 noviembre, 2018 - 0:57

Sí, gracias por todo. Nos ayudáis con tantos consejos, y a… no sentirnos tan raritos!

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Vivir sin plástico 16 noviembre, 2018 - 14:34

Jajaja, ¡raritos nos sentimos nosotros! Pero viendo por dónde van las cosas, súper orgullosos de ello :D

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Agus 15 noviembre, 2018 - 18:38

¡Feliz aniversario! Qué gran recorrido (el de ustedes y el de tantos inspirados por ustedes). :) :)

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Vivir sin plástico 16 noviembre, 2018 - 14:40

Mil gracias Agus,

Lo que más nos gusta de compartir nuestra experiencia es que pueda servirle a otras personas.

¡Un abrazo!

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Cristina 16 noviembre, 2018 - 9:23

Hola!! Llevo desde que nació mi hijo (ahora tiene 1 año) pensando en este tema de compras a granel y reducción de residuos, me preocupa mucho el futuro que le vamos a dejar. Ahora mismo estoy informándome a tope para poder empezar a llevar una vida #zerowaste. De momento, mi bocadillo del desayuno ya no lo envuelvo en papel de plata, sino que me he comprado un envoltorio de tela de Roll & Eat. Poco a poco los hábitos en casa irán cambiando y espero que mi hijo vea super natural ir a comprar con tus propias bolsas :-)
Gracias por la gran labor que hacéis informando sobre este tema!

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Vivir sin plástico 16 noviembre, 2018 - 14:42

¡Hola Cristina!

Qué bien que estés cambiando de hábitos. La verdad es que no hace falta mucho, simplemente empezar por cualquier sitio y de ahí ir avanzando ;)

¡Un abrazo!

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ISO 16 noviembre, 2018 - 23:22

Hola,

El otro día estuvimos en Londres y entramos en un sitio de zumos… acabábamos de pasar por un café tipo Costa o StarBucks al que no habíamos entrado porque, aún teniendo vajilla, vimos que todo el mundo estaba con vasos de un solo uso.

Entramos al sitio de zumos desconfiados y una de las chicas del grupo preguntó expresamente a la camarera si pedíamos un zumo en que envase nos lo iba a poner. A lo cual respondió amablemente que si era para tomar en el local, nos lo pondría en vaso de cristal… pero al poco añadió, sin que nadie se lo preguntara pero ella ya intuyó por donde iba nuestra pregunta, que TODOS los envases de la tienda eran “compostables”.

Nos quedamos algo sorprendidos porque no conocíamos esto… supongo que vosotros ya lo conocereis pero aquí tenían de todo, aparentemente “de plástico”, pero “compostable” y que podía tirarse al cubo orgánico.

Investigando un poco más vimos que los productos eran de una empresa llamada vegware, por si queréis buscarlo por internet. Hacen prácticamente cualquier tipo de envase compostable. A mi vuelta escribí a varias empresas de comida preparada que usan mucho plástico para proponerles hacer algo así.

No se si es una maravilla o no, porque quizás en la fabricación de estos otros productos también se desperdicia energía y siguen siendo de un solo uso lo que no es ideal, pero bueno es un primer paso para eliminar plásticos, que exista una alternativa más natural y saludable.

Un saludo y enhorabuena por el blog!

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Vivir sin plástico 20 noviembre, 2018 - 14:25

Hola ISO,

Gracias por la info, no conocíamos esa marca. A nosotros la verdad es que los plásticos compostables no nos parecen la panacea, hace tiempo escribimos una entrada sobre ellos. Otra cosa a tener en cuenta es si allí se recoge la orgánica a parte para hacer compost (no sabemos si en Londres se ha implantado) pero si llegan al vertedero, serían igual de problemáticos que el resto de plásticos porque hacen falta unas condiciones muy específicas para compostarlos que sólo se han en una planta de compostaje industrial. Otro problema que podrían traer es que si no pone claramente que son compostables (por lo que dices, no parece que estuvieran muy bien identificados) la gente los podría tirar al contenedor de reciclaje de plástico y estropear el lote completo plástico que se va a reciclar.

En fin, perdona por el rollo. Los plásticos compostables nos parecen necesarios para los desechables completamente innecesarios y si se gestionan bien. Pero cambiar un material por otro para perpetuar la cultura de usar y tirar no nos parece la solución.

¡Un abrazo!

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Ana 24 noviembre, 2018 - 19:28

Mi madre hace más de 20 años que reutiliza las bolsas de supermercado. Las cajeras nunca lo entendieron y ella no estaba preocupada por el residuo plástico (no se hablaba de ello en aquella época), era por algo más sencillo: si todavía sirve, por qué lo voy a tirar? Ojalá todo el mundo empezara por ahí.

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Vivir sin plástico 1 diciembre, 2018 - 15:50

¡Claro que sí! ¿Por qué tirar algo que todavía sirve y coger otro objeto nuevo? No tiene ningún sentido. Cuando aparecieron los desechables los fabricantes tuvieron que «educar» a la población a usar y tirar porque la gente no estaba acostumbrada a tirar algo que seguía sirviendo, sobre todo durante la posguerra.

Nos han comido mucho la cabeza.

Dale un beso a tu madre de nuestra parte :)

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Eduardo 27 noviembre, 2018 - 1:38

Hola, hola.

Pues yo también estoy entregado a la lucha contra el plástico, así que es gratificante leeros. Como dice alguien por ahí, sois una inspiración. Es difícil ser el loco de la familia y del grupo de amigos (sabemos que los locos son ellos, pero bueno, les dejaremos que sigan creyendo lo contrario hasta que se vayan convenciendo).

¿Cómo empecé yo? Pues no fue algo consciente y predeterminado. Hace un montón de años ya empecé a usar pastilla de jabón. Luego, simplemente vas leyendo noticias aquí y allá te vas preocupando, empiezas a reducir y acabas metido en ello. Al principio pensaba cosas muy raras, como por ejemplo ¿y por qué no darán esto en bolsa de papel en lugar de en una de plástico? Y ahora resulta que no era tan raro, je, je…

Me ha gustado mucho leer lo de que, cuando os dijeron que otra persona también llevaba sus bolsas de tela, de pronto os disteis cuenta de que ya erais el doble de golpe. En mi tienda habitual me dicen lo mismo, que sólo yo y otra persona reutilizamos las bolsas de papel para los frutos secos (y eso que es una tienda muy «ecologista» y famosa de Madrid y, entre nosotros, como tantas otras tiendas «ecologistas», muy poco respetuosa con el medio ambiente: traer algas y mil cosas superguays desde Japón o kiwis desde Nueva Zelanda no es nada respetuoso, por mucha etiqueta eco que tenga). Al principio llevaba botes de cristal para comprar, pero no era muy práctico (como era el único, ni siquiera sabían como descontar la tara y tuvieron que aprender conmigo :^) Luego empecé a reutilizar una y otra vez las mismas bolsas de papel. ¡Se pueden usar decenas de veces sin que se rompan! Ahora me he comprado bolsitas de algodón, pero por ahora no las usaré hasta que se rompan las de papel…

Mi lucha ahora es la ropa y el calzado. Encontrar ropa con la etiqueta EcoLabel me ha sido imposible, creo que no existe. Con certificado GOTS hay algo más, pero no he tenido muy buen experiencia. Pedí cosas de Living Crafts a La Tienda Natural y todo bien, pero… ¡la mitad de las prendas metidas en sus buenas bolsas de plástico! He escrito a los fabricantes preguntando si ellos mandan las prendas sin plástico y estoy esperando respuesta. Es decepcionante que en cualquiera de esas supertiendas que todos conocemos puedas comprar la ropa sin envolver y que la supuestamente ecológica te venga en plástico… Hay otras tiendas pero todo es excesivamente caro. Yo sólo quiero la ropa habitual del día a día, nada especial. En algún sitio he leído que si algo es demasiado caro se está engañando al comprador, y si es demasiado barato se está engañando al productor. Pues eso, que ni una cosa ni la otra. Lo de los zapatos es aún más difícil. He comprado algo de Natural World pero encontrar cosas suyas en tiendas en Madrid es buscar una aguja en un pajar.

Otra duda que siempre me surge es cómo les traen a las tiendas (físicas u online) los productos que luego nos venden. Por ejemplo, cuando compro frutos secos los sacan de… una bolsa de plástico. Sí, es verdad que ahorramos plástico no volviéndolo a meter en otras bolsas más pequeñas para venderlo al por menor, pero me quedo con la impresión de estar haciendo trampas al solitario.

También es un poco desesperante que cada cosa haya que comprarla en un sitio distinto (me gustan los cepillos aquella página; la tienda del detergente a granel está a cuatro paradas de metro; la pasta a granel a dos pero en dirección contraria…) Hoy he descubierto algo que estaba buscando desde que leí que usábais el bicarbonatao como desodorante: paquetes que no fueran de plástico. Pero parece que sólo los tienen en otra tienda… En fin, aquí estoy, esperando que abran una tienda en Madrid donde esté todo lo que quiero (y eso que, más o menos, soy poco consumista…)

Otro asunto. Tirar o no tirar lo que ya tenemos de plástico. Difícil solución. Por un lado parece que deberíamos seguir usándolo hasta que sea útil. Pero, ¿qué pasa con los micro y nanoplásticos que quizá está soltando mientras? Mi gorro de fibra podría seguir usándolo años pero ¿cuántas microfibras suelta cada vez que lo lavo y que supuestamente van a parar al mar? ¿No sería mejor tirarlo ya? Aunque, ¿a dónde va a ir a parar…? Y lo mismo con vuestra botella rellenada de lavavajillas… Dudas, dudas, dudas…

¡Hala, vaya rollo que os he soltao! Eso os pasa por pedir comentarios, je, je…

¡Salud y buenos alimentos!

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Vivir sin plástico 2 diciembre, 2018 - 11:25

Hola Eduardo,

Mil gracias por compartir tu experiencia. Es verdad que de unos años a esta parte se nota que las cosas han cambiado y ya no es tan raro ser el rarito.

Lo de la ropa a nosotros también nos parece lo más difícil, es difícil de encontrar y cuando la encuentras, no siempre te queda bien o es de tu estilo. Lo que dices del precio es relativo porque ¿qué es para ti «demasiado caro» o «demasiado barato»? Habría que ver toda la línea de extracción, fabricación y distribución para ver si un precio es justo o no. A nosotros mucha ropa sostenible nos parece cara pero quizás porque nos hemos acostumbrado a la ropa demasiado barata. Pensamos que lo mejor es comprar de segunda mano pero también nos resulta difícil encontrar algo que nos quede bien y nos guste. En fin, que como te decimos nos parece lo más difícil. Pero los zapatos nos parecen más fáciles, no sé por qué, no tenemos tanta dificultad en encontrar la marca Natural World. (En la misma calle carretas la puedes encontrar).

En cuanto a la distribución de productos está claro que muchas cosas vendrán en plástico. Los frutos secos en concreto si van sin cáscara se pondrían malos antes pero comprando a granel se reducen muchos más plásticos que en envases individuales. No podemos controlar todo pero tenemos que centrarnos en reducir. En las tiendas especializadas en productos zero waste creemos que vendrán sin plástico o al menos con el mínimo ya que los fabricantes de estos productos también sueñen estar en el mismo camino.

Es verdad que las tiendas suelen estar dispersas pero si te sirve la clave está en comprar en grandes cantidades. Al menos es lo que hacemos nosotros. Los detergentes hemos vuelto a hacerlos nosotros. Es un camino largo y de vez en cuando hay que pararse y hacer ciertos reajustes para llegar escoger la mejor opción sin que te vaya la vida en ello.

Lo de tirar o no tirar lo que ya tienes es una opción muy personal. Nosotros hemos decidido no hacerlo, no sólo ya por el residuo que genera al tirar lo que ya tienes (y sigue en perfecto estado) sino por la demanda de producción del nuevo producto más «eco» que te estés comprando. Para las microfibras hemos comprado una bolsa «atrapafibras» que, además, también es de plástico pero creemos que compensa su fabricación para evitar que millones de microfibras lleguen al mar cada año desde nuestra lavadora. De todas formas, no hay estudios que nos digan siempre lo que es mejor y la mayoría de las veces actuamos «a ciegas». No nos parece tan esencial acertar o no con nuestras decisiones (es prácticamente saberlo a día de hoy) como el hecho de que cada vez seamos más personas las que nos planteemos las consecuencias de nuestro consumo.

En fin, muchísimas gracias por compartir tus dudas y experiencias, creemos que no somos los únicos que nos vemos reflejados en ellas.

¡Un abrazo!

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Eduardo 14 diciembre, 2018 - 1:03

Hola de nuevo y gracias por contestar.

Tenéis razón en lo del precio de la ropa. Por supuesto no quiero ropa tirada de precio, pero a veces me parece que me quieren cobrar 40€ por una camiseta sólo porque tiene un mensaje inspiracional ecologista (impreso con tintas respetuosas con el medio ambiente, eso sí, cuando en realidad la tinta más respetuosa con el medio ambiente es la que no se usa). No necesito ir siempre contándole al mundo con mi camiseta lo respetuoso con el medio ambiente que soy, que me van a llamar cansino :^) Como os decía, las cosas de Living Crafts me convencen (pero si me las mandan en una bolsa de plástico se fastidia todo el invento).
En cuanto al calzado, sí, he comprado en la calle Carretas. El problema es que para calzado de verano parece más fácil pero comprar algo ahora, para el invierno, que no sea de piel ni plástico, pero sí impermeable, es difícil. JustoAkí tenía cosas pero, ay, han cerrado… Seguiré buscando…
Lo de hacer detergentes por ahora no me llama. Ya hay varias tiendas en Madrid donde comprar a granel para los cacharros y para la lavadora y con eso me apaño. ¡Menudo lío empezar a buscar, por ejemplo, sosa que no venga en bolsa de plástico, no? :^/
No tenía ni idea de que existieran bolsas atrapafibras. Todos los días se aprende algo nuevo…

En fin, seguimos en el camino.

(Que sobreviváis a la)
Feliz Navidad
(y que los Reyes no os traigan cosas de plástico. A mí me van a traer una bolsa de algodón para la compra y dos vasos de acero para los viajes ;^)

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Vivir sin plástico 18 diciembre, 2018 - 14:30

Jajaja, nos pasa lo mismo con las camisetas. Hasta hemos bromeado con hacer una linea de ropa sin letras ni dibujitos ¡Qué manía nos da que nos quieran convertir en carteles andantes! Living craft no lo conocíamos pero no nos gusta comprar ropa por internet porque ahí todo queda bien y luego te lo pruebas y ya es otra historia y con las idas y venidas para cambiar tallas se nos fastidia el invento «eco».
Nosotros también solíamos comprar en Justo Aki, nos dio mucha pena cuando lo cerraron porque los zapatos también hay que probárselos… Nosotros usamos lo de Natural World con dos calcetines en invierno y como tampoco es que en Madrid llueva mucho, pues no apañamos. La verdad es que en el caso de los zapatos no nos importa que sean sintéticos para que sean impermeables pero se rompen antes.
Nosotros no hacemos el jabón, compramos el jabón casero ya hecho en una droguería que hay cerca de casa y lo hacen ellos. Luego lo rallamos y lo diluimos en agua. Con el mismo invento lavamos cacharros y ropa.
Sobrevive tú también a la Navidad y disfruta esos vasitos ;)

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Ángel 26 diciembre, 2018 - 0:16

¡ Hola !
Para el tema de los detergentes hay una opción muy buena. ¡ No utilizarlos ! Unos familiares de instalaron una máquina conectada a la lavadora y a un grifo. El agua pasa por la máquina y lava la ropa en agua fría ( sin detergentes ni suavizantes, solo ese agua ) y para la limpieza sacas agua de un grifo que tiene y con ese agua se limpia súper bien ( la metes en un pulverizador y limpias ). Por ahora están contentísimos. Yo no os puedo comentar la empresa por que no la se, pero investigad, creo que la empresa es de Ferrol, pero habrá alguna más cerca. Es un poco cara por lo que dijeron pero tened en cuenta que se acabaría comprar detergentes para siempre.
¡ Un saludo, seguid así!

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Ángel 27 diciembre, 2018 - 13:39

Ah, y funciona para fregar, limpiar baños, muebles, muebles de la cocina( todo esto sin jabón ni detergente ), lo que creo que no vale es para los platos, mejor usar jabón de Castilla.

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Vivir sin plástico 7 enero, 2019 - 13:51

¡Hola Ángel!

Creo que hemos escuchado por ahí hablar de ella. ¿Es una con «tecnología de la NASA»? Hemos escuchado hablar de una para la lavadora pero no había escuchado que podías recoger el agua y reutilizarla para otros usos. Quizás sea otra. De todas formas estas cosas que parecen magia siempre las recibimos con un poco de cautela. Además, ¿qué le harán al agua para que limpie tanto? Jeje, tenemos que investigar un poco. ¡Gracias por el aviso!

Un abrazo.

Mama voladora 28 noviembre, 2018 - 18:56

Sois un ejemplo a seguir. Tengo que deciros que me habéis servido mucho de inspiración. Gracias por compartir vuestros consejos y experiencias. No creo que llegue nunca a vuestro nivel pero si que hay prácticas q no cuestan nada y podemos contribuir a vivir en un mundo mejor. ¡Un abrazo!

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Vivir sin plástico 1 diciembre, 2018 - 15:43

Muchísimas gracias por tus palabras, nos alegra muchísimo que te nuestra experiencia te haya inspirado.

¡Un abrazo!

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Mabel 25 marzo, 2019 - 22:25

Saludos desde Monterrey, México! Apenas comienzo mi proceso de dejar el plástico y este blog me ha parecido una inspiración :)!

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Vivir sin plástico 29 marzo, 2019 - 15:49

Mil gracias por tus palabras, Mabel ¡y mucho ánimo en ese camino!

Un abrazo.

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Mercedes Jiménez 5 abril, 2019 - 21:45

Sois una inspiración para mi desde hace unos años.
Nosotros empezamos muy motivados y cuando nos mudamos a Irlanda nos desmotivamos un poco, pero es mejor seguir dando pequeños pasos que no dar ninguno.
Aquí está todo más plastificado y lo que no lo está tiene precios más caros y a veces desorbitados, pero mirando el lado positivo esto nos ha ayudado a comprar mucho menos y con más cabeza.

Un abrazo chicos, soi un ejemplo a seguir :)

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Vivir sin plástico 6 abril, 2019 - 14:44

¡Hola Merce!

También te seguimos desde hace tiempo :)

La verdad es que dependiendo de dónde vivas puede ser más o menos factible deshacerte del plástico de usar y tirar pero como comentas, evitarlo es un buen comienzo para comprar más conscientemente.

¡Un abrazo!

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Jose 7 junio, 2019 - 13:08

Buenos días.
Lo primero es darles las felicidades por difundir esta forma de consumo, sus conocimientos y experiencias.
A lo largo de los años, tengo 49, he ido cambiando en mi forma de ver las cosas, y una cosa me a fue llevando a otra. Empecé por el sufrimiento de los animales, que un animal tenga que sufrir para ser la mascota y entretenimiento de un niño (hamster, tortuga, peces…), seguí con los parques temáticos de cetáceos, soy de Tenerife y aquí tememos una empresa llamada Loro Parque que vive de enseñar animales enjaulados y en piscinas, después me llegó el tema de los micro plásticos y plásticos en el mar, vivo en una isla y soy un enamorado de las playas, así que mi granito de arena empezó por sustituir el agua embotellada por un filtro de ósmosis inversa, las bolsas reutilizables para el supermercado, comprar la fruta y verdura a granel en una frutería de producción propia y local, la leche en polvo para evitar los bricks, aunque sigo comiendo productos de origen animal cada vez lo hago con menos frecuencia, etc…. Como dicen ustedes: todo es empezar.
Por cierto, mis hijos de 12, 13 y 15 años me ven como un bicho raro por este tema y eso que ellos desde el primer momento han recibido una educación tanto en casa como en el colegio e instituto donde les ha intentado enseñar el respeto por el medio ambiente, la reutilización y reciclaje. Esperemos que con el tiempo todas esas enseñanzas no caigan en saco roto.
Un abrazo.

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